En el pasado, hace muchos años, pude conducir a una velocidad máxima de 220 Km/h, sin peligro, y en el circuito del Jarama a 240Km/h.
Las situación más crítica que tuve fué en un adelantamiento, que aborté para evitar una colisión frontal con un camión pesado, a menos de 120 Km/h. Un 10 de julio día de San Cristóbal, en la Matarife III (Madrid-Valencia). A menos de 2 décimas de segundo del impacto frontal. Mala señalización por obras y cambios de carriles. Y en el viaje de vuelta, comprobando las señales de la zona, pude ver como un motorista había decidido chocar frontalmente con un camión hundiendole el frontal justo por la mitad, al camión. Ni rastro de la moto, ni del motociclista.
Otra con un Burro Blanco, en la Autovía Huelva-Sevilla. Circulaba en sentido contrario porla noche, el burro animal.
Otra con una despistada circulando en sentido contrario por autopista, a la que pude avisar de su error.
Y unas cuantas con vehículos en carreteras comarcales que en las curvas sin visibilidad, acostumbran a circular por el carril contrario.
Resumiendo que el mayor peligro para mí, son las colisiones frontales y las motocicletas.
Volvo por mucho que limite las velocidades de los vehículos no puede evitar que los Volvos del mundo tengan colisiones frontales, por ejemplo.
Pienso que esto no deja de ser publicidad, y como se dice en algunos idiomas como el Polaco (Reklama), pues un reclamo (engaño de falsa seguridad) para atraer clientes.
La Seguridad Total no existe ... y menos en carretera.