Esta es la clave, la cuestión es lo que pasa con el cable (o mas probablemente con los casquillos prensados de remate en puntas) cuando actúa el pirotécnico.Está claro que el cable de acero, en el tramo desde el pretensor hasta el enganche con la cincha, no se va a partir. Lo que no tenemos claro es lo que pasa con ese cable de acero dentro del pretensor cuando de produce la detonación del mismo en caso de accidente.
Volvo reconoce en el mensaje de twitter enviado a @ccd que <El propio concepto del retractor pirotécnico es el que pudiera provocar potenciales daños en el hilo del cable de acero del cinturón de seguridad>, por lo que nada importa que el cable se vea aparentemente perfecto, el problema vendría cuando tuviera que actuar el pretensor.
En mi opinión, deberíais acudir a la llamada para eliminar el pretensor, ya que este supone un riesgo potencial para vuestra seguridad y la de vuestras familias.
Esto no implica aceptar (como borregos, con perdón) la solución ofrecida por Volvo como valida y/o definitiva; si os organizáis y creáis una plataforma de afectados poniendo el tema en manos de abogados, tenéis muchas posibilidades de conseguir, como mínimo, una compensación económica, aunque lo que hay que exigir es la instalación de un "nuevo y moderno pretensor", sobretodo si no existe otro en el cinturón que supla la ausencia del actual.
También esta la opción de tragar con la decisión unilateral de la marca, mirar hacia otro lado y esconder la cabeza bajo tierra, dándole a Volvo la victoria sin recibir un ápice de resistencia, la decisión es vuestra, pero recordad que sin riesgo no hay gloria.
