Me explico. En primer lugar, en mi opinión se gana poco llevando estos motores al límite de sus posibilidades de giro, lo que además no suele ser necesario con estos valores de potencia y par (D4/5), ni tampoco posible sin superar los límites del código penal

aunque puede hacerse, claro, y en ocasiones puntuales, como adelantamientos o incorporaciones ajustados, podrá ser de utilidad (y deberá utilizarse) y no por ello el motor se va a romper.
En mi opinión estas mecánicas invitan, permiten e incluso piden, ser cuidadoso y ¿delicado? en la dosificación del acelerador, sin excluir alegrías puntuales ni que ello implique ir “pisando huevos”, circular despacio o ir siempre a un régimen mínimo (lo que tampoco sentará bien a la mecánica). Pero un uso habitual buscando los límites, digamos ¿brutalizando? sí estoy convencido de que puede comprometer (y reducir) la longevidad de las mecánicas.
El padre de un viejo amigo, maquinista naval muchos años, siempre decía que en los diésel, 3/4 de gas. En los coches la cosa funciona diferente, pero conviene recordar las enormes presiones que se generan en la cámara de combustión de un motor diésel cuando se abre gas a fondo (hacerlo desde bajas rpm es lo que más castiga las mecánmicas, aunque el cambio automático reducirá y lo mitigará). Buscar la progresividad es lo mejor, tambíén para los pasajeros

IMHO.