Buenas.
Vaya por delante decir que soy seguidor del R. Madrid y me encanta el fútbol.
Hasta hace unos años, todo lo que sucedía en el mundo del fútbol me parecía lo "normal", pero con los años, me he ido volviendo más crítico y alejando de los fanatismos, en los que casi nunca me he sentido cómodo. Ahora intento ser crítico no solo con el deporte, también con el resto de cosas en las que una persona puede usar su cerebro y serlo.
El caso es que hay actitudes normalizadas en el mundo del fútbol que asquean ya. Se supone que el deporte, la competición debería ser sana, pero casi todos los futbolistas (y no digo todos porque sería imposible hablar de todos) son unos teatreros a los que les vale ganar de la manera que sea, pero ganar. Los entrenadores y demás personas que forman un club, y la afición que los ve y los sigue suelen ser bastante fanáticos.
Si se pita un penalti o al menos existe esa posibilidad , para todos los jugadores de su equipo, entrenador, aficionados y demás, es penalti. Para el otro equipo y demás no lo es. Da igual si lo es o no lo es. Si me beneficia diré que lo es y si me perjudica diré que no es.
De igual forma pasa con la simulación de agresiones, faltas y demás. Me parece vergonzoso lo ridículo que se ve a tiarrones jóvenes, que en muchos de los casos pasan el metro ochenta, fuertes y sanos, tirarse por los suelos buscando perjudicar al otro equipo. Y aquí podría poner cientos de ejemplos, pero pongo uno: Vinicius: tan buen jugador como teatrero, niñato y broncas. Y sí, soy del Madrid.
¿Cómo puede ser que ante un mismo partido para unos sea blanco y para otros negro?
Alguien podría decirme: "es que los jugadores y demás personal del club se juega dinero con los resultados". ¿Sería suficiente para justificarlo? Parece que sí. Pero, ¿y la afición? no gana nada más que la satisfacción de ver ganar a su equipo.
Me parece triste que el ser humano sea tan fanático. Y bueno, en el mundo del fútbol no hace mucho daño a la sociedad, pero lo más triste de estos fanatismo es que se dan en todas y casi todas las parcelas en las que una persona se puede mover. Y hay parcelas en las que te juegas el bienestar, tu futuro, seguridad y calidad de vida, pero pueden más los fanatismos. Una pena.
Vaya por delante decir que soy seguidor del R. Madrid y me encanta el fútbol.
Hasta hace unos años, todo lo que sucedía en el mundo del fútbol me parecía lo "normal", pero con los años, me he ido volviendo más crítico y alejando de los fanatismos, en los que casi nunca me he sentido cómodo. Ahora intento ser crítico no solo con el deporte, también con el resto de cosas en las que una persona puede usar su cerebro y serlo.
El caso es que hay actitudes normalizadas en el mundo del fútbol que asquean ya. Se supone que el deporte, la competición debería ser sana, pero casi todos los futbolistas (y no digo todos porque sería imposible hablar de todos) son unos teatreros a los que les vale ganar de la manera que sea, pero ganar. Los entrenadores y demás personas que forman un club, y la afición que los ve y los sigue suelen ser bastante fanáticos.
Si se pita un penalti o al menos existe esa posibilidad , para todos los jugadores de su equipo, entrenador, aficionados y demás, es penalti. Para el otro equipo y demás no lo es. Da igual si lo es o no lo es. Si me beneficia diré que lo es y si me perjudica diré que no es.
De igual forma pasa con la simulación de agresiones, faltas y demás. Me parece vergonzoso lo ridículo que se ve a tiarrones jóvenes, que en muchos de los casos pasan el metro ochenta, fuertes y sanos, tirarse por los suelos buscando perjudicar al otro equipo. Y aquí podría poner cientos de ejemplos, pero pongo uno: Vinicius: tan buen jugador como teatrero, niñato y broncas. Y sí, soy del Madrid.
¿Cómo puede ser que ante un mismo partido para unos sea blanco y para otros negro?
Alguien podría decirme: "es que los jugadores y demás personal del club se juega dinero con los resultados". ¿Sería suficiente para justificarlo? Parece que sí. Pero, ¿y la afición? no gana nada más que la satisfacción de ver ganar a su equipo.
Me parece triste que el ser humano sea tan fanático. Y bueno, en el mundo del fútbol no hace mucho daño a la sociedad, pero lo más triste de estos fanatismo es que se dan en todas y casi todas las parcelas en las que una persona se puede mover. Y hay parcelas en las que te juegas el bienestar, tu futuro, seguridad y calidad de vida, pero pueden más los fanatismos. Una pena.