A mí lo que me llama la atención de estas noticias son los "errores" que cometen las empresas automovilísticas.
¿Tan mal han hecho sus planes? ¿Han actuado por un "calentón" por el tema eléctrico? ¿Miedo a las imposiciones de la UE?
La imagen que me dan a mí es que no tienen control sobre lo que hacen.
Si siempre ha habido problemas con los nuevos modelos sacados al mercado que han ido siendo solventados según podían trabajar sobre ellos, ahora da la sensación de que van a lo loco con tal de conseguir no perder el ritmo de las demás compañías.
En vez de tener la libertad de hacer coches según su filosofía y gustos, parece que la meta es hacer varios SUV de diferentes tamaños, todo lo eléctricos que se pueda, llenos de pantallas táctiles y con toda la tecnología que se pueda para no ser menos que sus rivales.
¿Dónde ha quedado la Volvo yendo a su bola con las berlinas cuadradas e ideas propias de seguridad?
¿Y esa Citröen con sus propias suspensiones, diseños diferenciadores de otras marcas y esos salpicaderos que no tenían nada que ver con el resto?
¿Saab y sus lunas delanteras?
Yo era de los que cuando era un crío se compraba todos los meses varias revistas del mundo del motor para ver coches que, aunque tenían tendencias en común (algunos algo más que eso), eran diferentes. Coches hechos bajo una filosofía propia (no todos) y cierta personalidad.
Mirabas el salpicadero de un Renault 25 y nada tenía que ver con el de un Citröen BX, Fiat Tempra, Mercedes 300 o un Volvo 700. Ahora, antes de verlo ya sabes que va a tener entre 2 y 4 pantallas, plástico negro brillante y pocos botones. Los maleteros van a ser muy muy parecidos, sin rueda de repuesto, etc...
Hoy en día, más que nunca el mundo de los coches es una competición que se ha ido de madre.