Creo que el propósito enunciado al inicio del hilo de “dar por saco” a puristas y nostálgicos se va cumpliendo

. Como creo que todos podemos compartir algo de eso (y de lo contrario) me parece bien traído para entretener los días de confinamiento y aportar dosis de chispa y vidilla al foro. El autor del video parece pretender algo parecido y creo que también lo consigue.
Es cierto, como sabemos, que hay dos formas básicas de incrementar potencia y par; incrementar el volumen de la cámara de combustión (mayor cilindrada), incrementar el número de cilindros (otra forma de llegar a lo mismo), o bien recurrir a incrementar el volumen de aire/mezcla por encima de lo que permite la presión atmosférica, utilizando un compresor (o varios, turbo o de otro tipo, o mezclados...).
Esta segunda opción permite conseguir valores similares de potencia y par con motores más pequeños y ligeros, con ventajas evidentes, en cuanto a ahorro de peso y componentes, y otras que no lo son tanto, pero que permiten elevar el rendimiento (elevar o igualar prestaciones reduciendo consumo). Empezó a generalizarse en los diésel, pero también en los gasolina, especialmente tras la la implantación de la inyección directa.
Los inconvenientes, de retardo y mayor brusquedad, o menor progresividad, también están descritos, así como la evolución que ha permitido aminorarlos o casi eliminarlos, especialmente en los diésel, y que ha llevado a su implantación masiva y prácticamente generalizada.
¿Son menos fiables y duraderos que los motores gordos y/o multicilíndricos atmosféricos? No tengo esa impresión aunque habría que revisar estadísticas y casos para saberlo con certeza. En cualquier caso, sí es cierto que para hacerlo posible se ha tenido que recurrir a nuevos materiales y tratamientos, acordes con las nuevas exigencias y buscar un equilibrio en cuanto a ahorro de costes. También es cierto que estos motores canijos y poquicilíndricos tienen menos glamour (y equilibrio natural de funcionamiento) que los gordos y multicilíndricos, aunque las cifras de potencia y par sean similares y el rendimiento pueda ser mejor.
Está claro que, como usuarios, la respuesta de estos motores gordos multicilíndricos, en el coche adecuado, tienen la capacidad de arrancarnos una sonrisa de satisfacción, pero un pequeño tricilíndrico hipersoplado y potenciado, en un pequeño coche adecuado, también.
Cuando digo adecuado pienso en un turbodiésel para un SUV o similar, mínimamente campero, en multicilíndricos de gasolina para grandes berlinas o deportivos, más comedidos y atmosféricos en descapotables o el pequeño turbo tricilíndrico en un, a su vez, pequeño compacto con garra... las otras derivaciones no las acabo de ver.