El problema es el marketing y la politica que sigue la marca para los equipamientos, siguiendo unos criterios que a veces son poco lógicos (para el usuario).
Hay unas configuraciones que vienen de serie con el equipamiento/versión de cada modelo de coche, y luego se pueden elegir otras extras, bien por seguridad, o por comodidad. Tanto unas como otras hay que pagarlas, está claro.
Lo que está mal es:
1/ Que algunas opciones que vienen instaladas por defecto, sin elegirlas, y que cuestan como joyas preciosas, no resultan útiles, son hasta peligrosas, y entonces acabamos desconectándolas y se nos queda cara de tontos: ¿para qué he pagado yo por esto?
2/ Que otras utilidades que claramente resultan básicas por su utilidad, y más importantes para la seguridad no vengan ya instaladas por defecto en las versiones/equipamientos más bajos. Por ejemplo la cámara trasera. No se ahora, pero en el XC60 Momentum Pro que se vendía hace un año no la traía, y había que pasar por caja para tenerla, o coger un equipamiento superior, con sobrecoste.
Me gustaría poder elegir el equipamiento instalado en mi coche más al detalle, pero es lo que hay...