Tengo un amigo que tenía un A5, al mes de comprarlo lo llevó al concesionario para una de esas revisiones que te hacen al mes. Al segundo día dándole largas para recoger el coche (porque no estaba terminado) se coló en el taller y se encontró el coche "de aquella manera", al final confesaron que se les había caido del elevador.
En otro taller me encontré un coche que se había caido del elevador y para colmo se había encajado en el foso que tenían debajo, la aventura para sacarlo de ahí fue de película.
Y alguna más.
Digo "dejarlo caer" porque si el mecánico, por su propia seguridad o por cuidar el coche del cliente, no es capaz de subirlo en un elevador vamos apañados.
A mi hace años me pegaron el tapacubos con cinta de doble cara a la llanta, se lo habían cargado y esa fue la solución.
A otro colega le robaron el BMW 530 dentro del propio taller oficial, como siempre acaban con las llaves puestas cuando entran o salen... pues sorpresa cuando preguntó si su coche estaba ya listo para recoger.
Es que ir a un taller es como entrar a un quirófano, tienes que ir con el cura al lado y confesado.