Los modelos salientes suelen salir bastante más baratos, quizá más que un XC40, con la ventaja de que están muy probados y se supone que en ellos se han depurado todos los defectos que se han ido encontrando a lo largo de los años, con lo cual la relación valor/precio tiende a ser excelente, especialmente si no nos obsesiona ir con lo último y preferimos apostar por soluciones probadas, cosa que, dicho sea de paso, tampoco implica comprarse un coche desfasado, simplemente no es de lo último, pero quizá por el precio que piden ahora por él, las alternativas sean bastante menos interesantes.
En cuanto al configurador, es posible que se pueda configurar, pero que no todas las variantes estén disponibles, pues algunos quizá ya no se fabriquen, aunque sí que es posible que alguna variante que no coincida con lo que se ofrece en el nuevo XC60 sí que se siga fabricando y en ellos lo que seleccionamos será plenamente solicitable, en el resto sólo servirá para hacernos una idea de lo que nos podemos encontrar en stock, o de lo que deseamos que el vendedor nos busque por si lo encuentra disponible en algún concesionario.
Es cierto que en Suecia compran muchísimos Volvos, como también lo es que en Francia compran muchísimos coches de esa nacionalidad, o en Italia de la suya, supongo que no es tanto por patriotismo como porque sus marcas ofrecen lo que gusta en esos mercados, por mucho que también piensen en otros mercados, y en Suecia hay que tener en cuenta que el nivel de vida es bastante alto.