Yo, jamón...

No señor, de todos es conocida la falta de bravura del pringue con una acusada querencia a las tablas, aberronchandose en el reborde del plato, de nada sirve intentar llevarselo a los medios. Por lo demás precisión y concisión, movimientos cortos y a favor de la querencia, hacia la puerta de chiqueros para en llegando a ella rematar la faena con movimiento efecto cucharilla sorpresivo y a la saca de los gitanos güenos...
 
Faaaale. Me joe tu opinión pero me la trago (o algo asín se dice pa no liarnoaostias ¿no?)
 
Tu tranquilo que lo que es por mi a las manos no vamos a llegar, lo mas que puede pasar es quedar un dia delante de un buen plato callos y hacer un concurso de estilos, probablemente acabaremos pensando lo mismo pero habremos compartido un buen rato y a lo tonto a lo loco nos habremos puesto tordos a callos...