Hoy día no son de toreros los Mercedes, aunque seguro que algún torero tendrá en su garaje más de uno, pero la imagen evoluciona y en cada momento significa cosas diferentes, de hecho, en algunos países se ha considerado muy chic ir por ahí con un Dacia, en Francia fue un fenómeno entre las clases altas y más de uno tendrá un Dacia o similar por dar determinada imagen, porque no todo es fardar, a veces queremos dar imagen de sencillez, de "mira lo importante que soy que incluso con esto soy mejor que tú", etc., etc.
En parte, porque en España es más bien lo primero, aunque poco a poco vamos cambiando. En todos los cursos de marketing se menciona el componente aspiracional de las compras de automóviles, lo de que si el vecino se compra un coche tú te compras uno mejor, etc. Desgraciadamente -o no, depende e en qué lado de la industria estés- ese argumento sigue funcionando, lo material sigue siendo indicativo de éxito. Es un círculo que se retroalimenta. Esto en parte es bueno porque hace avanzar la tecnología -que se suele implantar siempre en las gamas altas primero- y posibilita la existencia de marcas y modelos "premium".