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Tortilla
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Suecia supone con sus 9 millones de habitantes un mercado casi irrelevante en la macroeconomÃa mundial, por eso los suecos han tenido que ir más allá de sus fronteras nacionales y dedicarse a negocios de exportación. Eso explica la ingeniosidad a la que se vieron obligados.
Lo que en un principo fue un pueblo agrario, acabó convirtiéndose en el siglo XX en una nación lÃder en la económica mundial y hoy en dÃa se manteniene en esa cúspide. Algunas grandes marcas suecas son Volvo, Saab, IKEA, Absolut Vodka, Ericsson, Astra Zeneca, H&M, Electrolux, ABB, SKF o Scania. Los sectores suecos más desarrollados son la tecnologÃa, la biomedicina, el diseño, la moda, el medio ambiente, la telecomunicación y la industria del papel.
Suecia sigue siendo una referencia mundial porque fue el paÃs que llegó más lejos en la construcción del llamado Estado del Bienestar. Y también el primero en someterlo a una profunda reforma en los primeros años de la década pasada, que se ha convertido en un espejo para otros sistemas de salud.
El parlamentario sueco de origen chileno Mauricio Rojas abordó las claves y los desafÃos de este modelo asegurando que un Estado "que asume demasiadas responsabilidades se hace muy vulnerable". Es, en su opinión, lo que ocurrió con el paÃs escandinavo, a principios de los años noventa, cuando el nivel del gasto público superó el 70% del PIB, la presión fiscal absorbió el 56% del valor de la riqueza económica y el Banco Central aplicó en 1993 una subida de tipos del 500%. "Bastó una pequeña crisis para que el desempleo subiese y el modelo se descalabrase", explicó el diputado socialdemócrata, durante un encuentro con periodistas organizado por el IESE y la Fundación Lilly, entidades que presentaron el libro Gestión en el sector de la salud.
En la reforma sanitaria emprendida por Suecia, lo importante era "salvar el Estado del Bienestar y no la forma de hacerlo", aseguró Mauricio Rojas. Una década después al ciudadano no le preocupa si la asistencia sanitaria se la procura un centro público o privado. Lo importante es, en su opinión, "asegurarle los servicios", para lo que "hay que superar los bloqueos ideológicos en salud", advirtió.
Copagos
Suecia ha recurrido asà a los copagos sanitarios para enderezar el rumbo y aplica tasas por el uso de determinados servicios que hoy ya no levantan ninguna polémica. Es el caso de los 15 euros que el ciudadano debe pagar por su consulta de atención primaria o los 25 euros cuando se trata de una consulta especializada, con topes anuales de pago fijados en los 150 euros para los pacientes que más utilizan los servicios sanitarios. Esta misma senda es la que han emprendido otros paÃses con problemas de déficit como Francia o Alemania.
Gestión privada
También se introdujeron nuevas fórmulas de gestión privada de la sanidad y se privatizó la provisión de los servicios sanitarios para crear un Estado del bienestar "más sostenible y manteniendo la idea de igualdad", señaló el diputado.
La entrada de compañÃas privadas en la sanidad sueca no ha supuesto ningún tipo de discriminación y, en la actualidad, su gestión no se diferencia de las públicas ni en los precios ni tampoco en el perfil de los pacientes atendidos, explicó el diputado. La financiación de los centros se realiza por pacientes atendidos y actos sanitarios realizados y los profesionales sanitarios se encuentran mucho más motivados, según Mauricio Rojas.
Los resultados están a la vista y la sociedad ha aceptado este nuevo "capitalismo del bienestar". A las grandes multinacionales suecas como Ikea, Volvo, H&M o Ericsson, también se ha incorporado en el terreno sanitario Capio, como destacó el parlamentario. Esta multinacional gestiona en España las Fundaciones Jiménez DÃaz y el Hospital Sur de Alcorcón en Madrid, además de centros en Barcelona y Toledo, y hará lo propio con el Hospital del Sur y el de Valdemoro.
Desajustes del modelo
Tan sólo existen algunos desajustes en esta reforma. Es el caso de las listas de espera, una verdadera tortura para los pacientes suecos ya que, por ejemplo, en operaciones de cadera las esperas medias se pueden prolongar por espacio de uno o incluso dos años. De las consecuencias de esto saben muchos las comunidades autónomas más turÃsticas, que se ven obligadas a costear el gasto de dichas operaciones sin que, por el momento, se vislumbre cerca un mecanismo que compense estos costes.
A pesar de la apuesta privatizadora, en el paÃs donde ser funcionario no supone ningún privilegio respecto a un trabajador del sector privado sobreviven todavÃa tres monopolios del Estado: el alcohol, el juego y la farmacia. A juicio de Mauricio Rojas, probablemente el farmacéutico caiga durante la presente legislatura con el nuevo gobierno de centro derecha.
Personalmente admiro el concepto y el éxito universal de IKEA y H&M, dos multinacionales suecas que respectivamente se dedican a la venta de muebles y de ropa. Partiendo de la brillante idea de ofrecer diseño moderno a precios asequibles a amplios segmentos de la población y sobre todo al ciudadano medio, han conseguido amasar fortuna y fama universal.
De hecho, cuando me preguntan cómo viven y visten los suecos, suelo responder que los interiores suecos son como una página cualquiera de un catálogo de IKEA y que la gente lleva prendas que puedes encontrarte en un escaparate de una tienda de H&M. Y para rematar contesto que además hay un 50% de posibilidades de que esas personas conduzcan un coche de la casa Volvo o Saab. Por supuesto que es una generalización, aunque tampoco me desvio demasiado de la realidad.
Analizando el marketing y no el concepto de negocio, mi empresa sueca favorita es Absolut Vodka, y no porque sea una compañÃa que venda bebidas alcohólicas, sino porque sus campañas de publicidad son muy fuertes y sus anuncios inteligentes.
Otra gran marca, que no es empresa sino institución, es el Premio Nobel. Alfred Nobel inventó y creó la fundación que lleva su mismo nombre. El Premio Nobel es una condecoración anual que se otorga a personas que han hecho aportaciones a favor de la humanidad en los campos de FÃsica, QuÃmica, Medicina, Literatura y Paz. Todos son concedidos por el rey en Estocolmo, menos el de la Paz, que se entrega en Oslo, la capital noruega. Y por mucho que quisiera lo contrario, el Premio Nobel supera a nuestro querido Premio PrÃncipe de Asturias, ya que se trata del galardón más prestigioso del mundo…
“PaÃs comunistaâ€: Asà es como los EE.UU definÃa a Suecia en la década de los 50, 60 y 70 debido a que la polÃtica sueca tenÃa, según los americanos, grandes influencias socialistas en la polÃtica de redistribución.
Suecia es sin embargo un paÃs internacionalmente reconocido por su democracia, neutralidad e igualdad. Democracia por su larga tradición socio-demócrata y por no haber tenido dictadura. Neutralidad por no haber participado en ninguna de las guerras mundiales del siglo XX y también por no ser miembro de la OTAN. Y finalmente igualdad por ser una nación que ha abogado desde hace mucho tiempo por una homogeneidad en los derechos y deberes del ciudadano, independientemente de su sexo, estatus social o nivel económico.
Este paÃs también tiene una reputación de ser uno de los paÃses más organizados a escala mundial y personalmente creo que la polÃtica se ocupa de muchos aspectos. Los impuestos son verdaderamente altÃsimos, pero con ello se cubren todas las necesidades de la población. Un ejemplo es que el Estado cubre los gastos de guarderÃa.
Los suecos se incorporaron a la Unión Europea en 1995, pero sin embargo votaron en contra de la adopción del Euro como moneda oficial en el referéndum sueco.
Lo que me llama mucho la atención es que los lÃderes del gobierno no se dan aires de grandeza en general. Por lo visto los sueldos que reciben son de lo más normal, nada ostentoso. Lo negativo de esta actitud es que muchas veces estos polÃticos no tienen un despliegue de seguridad tan marcado como en otros paÃses. Y esto puede desembocar en tragedias como el asesinato de Olof Palme, Primer Ministro, en 1986 tras salir del cine con su mujer sin guardaespaldas, o el asesinato de Anna Lindh, Ministra de Asuntos Exteriores, en 2003 al hacer la compra en unos grandes almacenes.
El principio de la transparencia es algo que caracteriza fuertemente a la polÃtica sueca también. El ciudadano debe de poder acceder de manera fácil y gratuita a documentos públicos del Gobierno, y esto incluye ministerios, ayuntamientos y otros organismos públicos. He leÃdo que este derecho incluso engloba el poder pedir para lectura la correspondencia electrónica de polÃticos y funcionarios públicos. Me parece increible, pero también un concepto divertido si se aplicase esta regla a gobiernos de otros paises. Yo me pedirÃa leer los emails de George Bush y Condoleezza Rice…
Suecia: un negocio boreal
Con 9 millones de habitantes de alto poder adquisitivo, la nación escandinava ofrece oportunidades comerciales para las pymes que quieran dar un salto cualitativo en sus exportaciones
Una percepción errónea que se tiene de los suecos es creer que su temperamento y personalidad están fuertemente condicionados por el clima y la geografÃa del paÃs. Pero detrás de su introspección caracterÃstica -confundida con frialdad-, la sueca es tal vez la población más creativa e ingeniosa del mundo. Tanto en el ámbito de los negocios como en la vida cotidiana, la inventiva sueca es una marca registrada que recorre el mundo.
En efecto, Suecia es un paÃs de inventores y entre sus descubrimientos se cuentan el termómetro centÃgrado, la hélice de barco, el separador de crema, la turbina de vapor, el rodamiento de bolas, el refrigerador, la aspiradora, el sistema Tetra Pak de envasado de bebidas, el marcapasos, el bisturà de rayos gamma, las centrales telefónicas, el sistema eléctrico trifásico, el cierre de cremallera, el mouse electrónico, el sistema Skype (telefonÃa por Internet), el teléfono celular y la dinamita, inventada por el padre del ingenio sueco, Alfred Nobel, quien al momento de su muerte tenÃa registradas 355 patentes a su nombre.
En su libro "El vuelo de la clase creativa" (George Mason University, Estados Unidos), Richard Florida postula que las potencias del futuro serán las que cuenten en abundancia con "cerebros" que conforman la denominada clase creativa: cientÃficos, diseñadores y especialistas de las tecnologÃas de la información (TI), valuartes de la sociedad del conocimiento. En su ranking de naciones creativas, Suecia ocupa el primer lugar de Europa.
El Anholt-GMI Nation Brands Index, un Ãndice que evalúa la marca paÃs de cada nación a partir de encuestas masivas a consumidores de todo el mundo, establece que el gobierno sueco es el más confiable del mundo. Por su parte, el IDC Information Society Index (ISI) ubica a Suecia como la segunda sociedad TI del globo, muy cerca de Dinamarca, otro paÃs nórdico.
Cambio de paradigma
Suecia fue un paÃs pobre hasta principios del siglo XX. Sólo el 6% de su tierra es arable y un 80% del paÃs permanece deshabitado. Aun asÃ, con frÃo polar y dÃas que duran 24 horas en primavera, los suecos aman su naturaleza, porque gracias a ella el paÃs se desarrolló: con los bosques crearon una competitiva industria de la pulpa y la madera, y gracias a la explotación minera idearon un complejo siderometalúrgico de avanzada [la industria de las construcciones mecánicas representa hoy más del 50% de las exportaciones del paÃs]. Y gracias a los rÃos generaron energÃa propia.
Por esto, los 9 millones de suecos respetan tanto el medio ambiente. A tal punto que es posible beber el agua de los rÃos que atraviesan el centro de Estocolmo. "Es cierto. Un alcalde de la ciudad lo hizo para demostrar lo limpia que es el agua. Además [la capital] es uno de los mejores lugares para bañarse y pescar salmón", señala Arne Rodin, embajador de Suecia en la Argentina.
Por supuesto, fue la combinación de un empresariado ingenioso con una administración proba la que sacó a Suecia de la pobreza.
La idea de bienestar pregonada (y llevada a la práctica) por la socialdemocracia que gobernó esta monarquÃa constitucional -con pocas interrupciones desde 1930- consistÃa lisa y llanamente en un sistema fiscal casi implacable con los más pudientes. "De cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad", fue el lema que caracterizó el justo medio sueco.
Y Suecia sigue siendo un lÃder en materia de cargas impositivas: los sueldos en este paÃs son los que mayor porcentaje de impuestos tributan en el mundo, y la brecha entre los que más ganan y los que menos tienen es muy baja. "TodavÃa hoy la industria se queja de que es imposible ser competitivos con tamaña presión fiscal, pero lo cierto es que estamos primeros en Europa en los Ãndices que calculan la creatividad y la innovación. Es más, en muchos sectores como la minerÃa, las telecomunicaciones y las tecnologÃas de la información seguimos manteniendo un liderazgo en medio de una feroz competencia", agrega Rodin.
A pesar de que hay 30 multinacionales suecas instaladas en el paÃs (algunas con presencia histórica, como Alfa Laval, radicada hace 90 años en la Argentina), el intercambio bilateral es simbólico: las exportaciones argentinas a Suecia cayeron un 43% en 2005, pasando de US$ 47,8 millones en 2004 a 27,2 millones. En tanto, las importaciones desde ese paÃs crecieron poco más del 18%: en 2005 la Argentina compró bienes suecos por US$ 316,4 millones, frente a los 266,5 millones de 2004, según cifras del Indec.
Datos del Consejo Sueco del Comercio Exterior ( www.swedishtrade.se ) indican que los alimentos son los productos más enviados a Suecia desde el exterior. A propósito, un informe de la Fundación ExportAr señala que cuatro grupos de empresas suecas concentran el 75% de ese mercado: ICA ( www.ica.se ), COOP ( www.coop.se ), Axfood ( www.axfood.se ) y Grupo Bergendahls ( www.bergendahls.se ).
Robin Petersson, representante de la oficina argentina del Consejo Sueco del Comercio Exterior (recientemente inaugurada y la primera abierta en América del Sur), destaca que existen interesantes correspondencias en un sector muy fuerte en ambos paÃses, la minerÃa: "Las empresas suecas se especializaron en servicios para esta industria y son reconocidos proveedores de maquinaria, instrumentos de medición y quÃmicos para el tratamiento de minerales, siempre con una tecnologÃa muy exigente en cuanto al cuidado del medio ambiente", sostiene.
"Carnes y vinos tienen claramente un mercado en Suecia", subraya a su vez Héctor DÃaz Oldenburg, consejero comercial de la embajada sueca. "Los requisitos de ingreso son los de la Unión Europea [Suecia se incorporó al bloque en 1995]. Como en Canadá, Suecia tiene un solo comprador de bebidas alcohólicas, el Vin & Sprit AB, que es del Estado y abastece a los compradores privados.
Los alimentos procesados, con un buen diseño de packaging, un precio adecuado y certificados de cuidado del medio ambiente (un factor decisivo de compra) tienen enfrente un mercado , de alrededor de 9 millones de habitantes, con un poder adquisitivo alto -el ingreso per cápita promedio ronda los US$ 29.800- y un consumidor muy abierto a lo nuevo. Esto lo hace ideal para las pymes que quieran dar un salto cualitativo en sus incursiones externas.
Mercado de prueba
"Suecia es un paÃs que se caracteriza por la innovación y el gusto por lo nuevo. Muchas multinacionales norteamericanas, antes de lanzar al mercado internacional sus productos, lo prueban en Suecia", indica DÃaz Oldenburg sobre la nación escandinava cuyas importaciones ascienden a US$ 104.400 millones y sus exportaciones a US$ 126.600 millones.
"Hay interesantes sectores de complementación, como el de autopartes. Suecia tiene 30 empresas radicadas en la Argentina (Tetra Pak, Skanska, Alfa Laval, AstraZeneca, ABB, Sandvik y Securitas, entre otras) y muchas exportan su producción a Suecia, como la sede de Scania en Tucumán, que vende cajas de motores para camiones y ómnibus, y Autoliv, que produce cinturones de seguridad y partes de airbag. Las empresas de autopartes argentinas tienen una altÃsima tecnologÃa para transformarse en proveedores de Suecia", estima DÃaz Oldenburg. SerÃa todo un logro comercial vender en el paÃs de Volvo y Saab, dos marcas reconocidas en el mundo de la seguridad y calidad automotriz.
Suecia es muy importante como puerta de entrada a los paÃses nórdicos y del Báltico", agrega el consejero. Alimentos, vinos, productos orgánicos, textiles, indumentaria, artÃculos de cuero, autopartes y material ferroviario son algunos de los productos que la embajada sueca subraya como aquéllos con más posibilidades de exportación. Además, la Asociación de Cámaras de Comercio de Suecia ( www.cci.se ) ofrece estudios de mercado gratuitos sobre estos productos.
Rodin relativiza las dificultades de acceso a Suecia: "Somos un paÃs muy abierto desde hace mucho tiempo. Abrimos muy temprano nuestras fronteras a la competencia internacional y promovemos las inversiones en nuestro paÃs. Esto obligó a una fuerte reconversión de la industria nacional, que se hizo mucho más eficiente. En los 70 hubo intentos nacionalistas de proteger ciertas industrias, como los astilleros y el sector textil, pero nos dimos cuenta de que era imposible ante la competencia externa. Y de un dÃa para otro desaparecieron", afirma.
"No dirÃa que es raro, pero sà es notable que mantengamos altos niveles de innovación y de liderazgo en un mundo tan competitivo en sectores como el de software, el de biomedicina [Suecia exporta el 90% de sus productos farmacéuticos] y otros tradicionales, como el de minerÃa, que nació de una «antigua innovación» como el rodamiento de bolas, de SFK, y dio base también a nuestra industria automotriz. Y aun asÃ, nuestros industriales se quejan de la presión fiscal", ironiza el embajador.
Lo que en un principo fue un pueblo agrario, acabó convirtiéndose en el siglo XX en una nación lÃder en la económica mundial y hoy en dÃa se manteniene en esa cúspide. Algunas grandes marcas suecas son Volvo, Saab, IKEA, Absolut Vodka, Ericsson, Astra Zeneca, H&M, Electrolux, ABB, SKF o Scania. Los sectores suecos más desarrollados son la tecnologÃa, la biomedicina, el diseño, la moda, el medio ambiente, la telecomunicación y la industria del papel.
Suecia sigue siendo una referencia mundial porque fue el paÃs que llegó más lejos en la construcción del llamado Estado del Bienestar. Y también el primero en someterlo a una profunda reforma en los primeros años de la década pasada, que se ha convertido en un espejo para otros sistemas de salud.
El parlamentario sueco de origen chileno Mauricio Rojas abordó las claves y los desafÃos de este modelo asegurando que un Estado "que asume demasiadas responsabilidades se hace muy vulnerable". Es, en su opinión, lo que ocurrió con el paÃs escandinavo, a principios de los años noventa, cuando el nivel del gasto público superó el 70% del PIB, la presión fiscal absorbió el 56% del valor de la riqueza económica y el Banco Central aplicó en 1993 una subida de tipos del 500%. "Bastó una pequeña crisis para que el desempleo subiese y el modelo se descalabrase", explicó el diputado socialdemócrata, durante un encuentro con periodistas organizado por el IESE y la Fundación Lilly, entidades que presentaron el libro Gestión en el sector de la salud.
En la reforma sanitaria emprendida por Suecia, lo importante era "salvar el Estado del Bienestar y no la forma de hacerlo", aseguró Mauricio Rojas. Una década después al ciudadano no le preocupa si la asistencia sanitaria se la procura un centro público o privado. Lo importante es, en su opinión, "asegurarle los servicios", para lo que "hay que superar los bloqueos ideológicos en salud", advirtió.
Copagos
Suecia ha recurrido asà a los copagos sanitarios para enderezar el rumbo y aplica tasas por el uso de determinados servicios que hoy ya no levantan ninguna polémica. Es el caso de los 15 euros que el ciudadano debe pagar por su consulta de atención primaria o los 25 euros cuando se trata de una consulta especializada, con topes anuales de pago fijados en los 150 euros para los pacientes que más utilizan los servicios sanitarios. Esta misma senda es la que han emprendido otros paÃses con problemas de déficit como Francia o Alemania.
Gestión privada
También se introdujeron nuevas fórmulas de gestión privada de la sanidad y se privatizó la provisión de los servicios sanitarios para crear un Estado del bienestar "más sostenible y manteniendo la idea de igualdad", señaló el diputado.
La entrada de compañÃas privadas en la sanidad sueca no ha supuesto ningún tipo de discriminación y, en la actualidad, su gestión no se diferencia de las públicas ni en los precios ni tampoco en el perfil de los pacientes atendidos, explicó el diputado. La financiación de los centros se realiza por pacientes atendidos y actos sanitarios realizados y los profesionales sanitarios se encuentran mucho más motivados, según Mauricio Rojas.
Los resultados están a la vista y la sociedad ha aceptado este nuevo "capitalismo del bienestar". A las grandes multinacionales suecas como Ikea, Volvo, H&M o Ericsson, también se ha incorporado en el terreno sanitario Capio, como destacó el parlamentario. Esta multinacional gestiona en España las Fundaciones Jiménez DÃaz y el Hospital Sur de Alcorcón en Madrid, además de centros en Barcelona y Toledo, y hará lo propio con el Hospital del Sur y el de Valdemoro.
Desajustes del modelo
Tan sólo existen algunos desajustes en esta reforma. Es el caso de las listas de espera, una verdadera tortura para los pacientes suecos ya que, por ejemplo, en operaciones de cadera las esperas medias se pueden prolongar por espacio de uno o incluso dos años. De las consecuencias de esto saben muchos las comunidades autónomas más turÃsticas, que se ven obligadas a costear el gasto de dichas operaciones sin que, por el momento, se vislumbre cerca un mecanismo que compense estos costes.
A pesar de la apuesta privatizadora, en el paÃs donde ser funcionario no supone ningún privilegio respecto a un trabajador del sector privado sobreviven todavÃa tres monopolios del Estado: el alcohol, el juego y la farmacia. A juicio de Mauricio Rojas, probablemente el farmacéutico caiga durante la presente legislatura con el nuevo gobierno de centro derecha.
Personalmente admiro el concepto y el éxito universal de IKEA y H&M, dos multinacionales suecas que respectivamente se dedican a la venta de muebles y de ropa. Partiendo de la brillante idea de ofrecer diseño moderno a precios asequibles a amplios segmentos de la población y sobre todo al ciudadano medio, han conseguido amasar fortuna y fama universal.
De hecho, cuando me preguntan cómo viven y visten los suecos, suelo responder que los interiores suecos son como una página cualquiera de un catálogo de IKEA y que la gente lleva prendas que puedes encontrarte en un escaparate de una tienda de H&M. Y para rematar contesto que además hay un 50% de posibilidades de que esas personas conduzcan un coche de la casa Volvo o Saab. Por supuesto que es una generalización, aunque tampoco me desvio demasiado de la realidad.
Analizando el marketing y no el concepto de negocio, mi empresa sueca favorita es Absolut Vodka, y no porque sea una compañÃa que venda bebidas alcohólicas, sino porque sus campañas de publicidad son muy fuertes y sus anuncios inteligentes.
Otra gran marca, que no es empresa sino institución, es el Premio Nobel. Alfred Nobel inventó y creó la fundación que lleva su mismo nombre. El Premio Nobel es una condecoración anual que se otorga a personas que han hecho aportaciones a favor de la humanidad en los campos de FÃsica, QuÃmica, Medicina, Literatura y Paz. Todos son concedidos por el rey en Estocolmo, menos el de la Paz, que se entrega en Oslo, la capital noruega. Y por mucho que quisiera lo contrario, el Premio Nobel supera a nuestro querido Premio PrÃncipe de Asturias, ya que se trata del galardón más prestigioso del mundo…
“PaÃs comunistaâ€: Asà es como los EE.UU definÃa a Suecia en la década de los 50, 60 y 70 debido a que la polÃtica sueca tenÃa, según los americanos, grandes influencias socialistas en la polÃtica de redistribución.
Suecia es sin embargo un paÃs internacionalmente reconocido por su democracia, neutralidad e igualdad. Democracia por su larga tradición socio-demócrata y por no haber tenido dictadura. Neutralidad por no haber participado en ninguna de las guerras mundiales del siglo XX y también por no ser miembro de la OTAN. Y finalmente igualdad por ser una nación que ha abogado desde hace mucho tiempo por una homogeneidad en los derechos y deberes del ciudadano, independientemente de su sexo, estatus social o nivel económico.
Este paÃs también tiene una reputación de ser uno de los paÃses más organizados a escala mundial y personalmente creo que la polÃtica se ocupa de muchos aspectos. Los impuestos son verdaderamente altÃsimos, pero con ello se cubren todas las necesidades de la población. Un ejemplo es que el Estado cubre los gastos de guarderÃa.
Los suecos se incorporaron a la Unión Europea en 1995, pero sin embargo votaron en contra de la adopción del Euro como moneda oficial en el referéndum sueco.
Lo que me llama mucho la atención es que los lÃderes del gobierno no se dan aires de grandeza en general. Por lo visto los sueldos que reciben son de lo más normal, nada ostentoso. Lo negativo de esta actitud es que muchas veces estos polÃticos no tienen un despliegue de seguridad tan marcado como en otros paÃses. Y esto puede desembocar en tragedias como el asesinato de Olof Palme, Primer Ministro, en 1986 tras salir del cine con su mujer sin guardaespaldas, o el asesinato de Anna Lindh, Ministra de Asuntos Exteriores, en 2003 al hacer la compra en unos grandes almacenes.
El principio de la transparencia es algo que caracteriza fuertemente a la polÃtica sueca también. El ciudadano debe de poder acceder de manera fácil y gratuita a documentos públicos del Gobierno, y esto incluye ministerios, ayuntamientos y otros organismos públicos. He leÃdo que este derecho incluso engloba el poder pedir para lectura la correspondencia electrónica de polÃticos y funcionarios públicos. Me parece increible, pero también un concepto divertido si se aplicase esta regla a gobiernos de otros paises. Yo me pedirÃa leer los emails de George Bush y Condoleezza Rice…
Suecia: un negocio boreal
Con 9 millones de habitantes de alto poder adquisitivo, la nación escandinava ofrece oportunidades comerciales para las pymes que quieran dar un salto cualitativo en sus exportaciones
Una percepción errónea que se tiene de los suecos es creer que su temperamento y personalidad están fuertemente condicionados por el clima y la geografÃa del paÃs. Pero detrás de su introspección caracterÃstica -confundida con frialdad-, la sueca es tal vez la población más creativa e ingeniosa del mundo. Tanto en el ámbito de los negocios como en la vida cotidiana, la inventiva sueca es una marca registrada que recorre el mundo.
En efecto, Suecia es un paÃs de inventores y entre sus descubrimientos se cuentan el termómetro centÃgrado, la hélice de barco, el separador de crema, la turbina de vapor, el rodamiento de bolas, el refrigerador, la aspiradora, el sistema Tetra Pak de envasado de bebidas, el marcapasos, el bisturà de rayos gamma, las centrales telefónicas, el sistema eléctrico trifásico, el cierre de cremallera, el mouse electrónico, el sistema Skype (telefonÃa por Internet), el teléfono celular y la dinamita, inventada por el padre del ingenio sueco, Alfred Nobel, quien al momento de su muerte tenÃa registradas 355 patentes a su nombre.
En su libro "El vuelo de la clase creativa" (George Mason University, Estados Unidos), Richard Florida postula que las potencias del futuro serán las que cuenten en abundancia con "cerebros" que conforman la denominada clase creativa: cientÃficos, diseñadores y especialistas de las tecnologÃas de la información (TI), valuartes de la sociedad del conocimiento. En su ranking de naciones creativas, Suecia ocupa el primer lugar de Europa.
El Anholt-GMI Nation Brands Index, un Ãndice que evalúa la marca paÃs de cada nación a partir de encuestas masivas a consumidores de todo el mundo, establece que el gobierno sueco es el más confiable del mundo. Por su parte, el IDC Information Society Index (ISI) ubica a Suecia como la segunda sociedad TI del globo, muy cerca de Dinamarca, otro paÃs nórdico.
Cambio de paradigma
Suecia fue un paÃs pobre hasta principios del siglo XX. Sólo el 6% de su tierra es arable y un 80% del paÃs permanece deshabitado. Aun asÃ, con frÃo polar y dÃas que duran 24 horas en primavera, los suecos aman su naturaleza, porque gracias a ella el paÃs se desarrolló: con los bosques crearon una competitiva industria de la pulpa y la madera, y gracias a la explotación minera idearon un complejo siderometalúrgico de avanzada [la industria de las construcciones mecánicas representa hoy más del 50% de las exportaciones del paÃs]. Y gracias a los rÃos generaron energÃa propia.
Por esto, los 9 millones de suecos respetan tanto el medio ambiente. A tal punto que es posible beber el agua de los rÃos que atraviesan el centro de Estocolmo. "Es cierto. Un alcalde de la ciudad lo hizo para demostrar lo limpia que es el agua. Además [la capital] es uno de los mejores lugares para bañarse y pescar salmón", señala Arne Rodin, embajador de Suecia en la Argentina.
Por supuesto, fue la combinación de un empresariado ingenioso con una administración proba la que sacó a Suecia de la pobreza.
La idea de bienestar pregonada (y llevada a la práctica) por la socialdemocracia que gobernó esta monarquÃa constitucional -con pocas interrupciones desde 1930- consistÃa lisa y llanamente en un sistema fiscal casi implacable con los más pudientes. "De cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad", fue el lema que caracterizó el justo medio sueco.
Y Suecia sigue siendo un lÃder en materia de cargas impositivas: los sueldos en este paÃs son los que mayor porcentaje de impuestos tributan en el mundo, y la brecha entre los que más ganan y los que menos tienen es muy baja. "TodavÃa hoy la industria se queja de que es imposible ser competitivos con tamaña presión fiscal, pero lo cierto es que estamos primeros en Europa en los Ãndices que calculan la creatividad y la innovación. Es más, en muchos sectores como la minerÃa, las telecomunicaciones y las tecnologÃas de la información seguimos manteniendo un liderazgo en medio de una feroz competencia", agrega Rodin.
A pesar de que hay 30 multinacionales suecas instaladas en el paÃs (algunas con presencia histórica, como Alfa Laval, radicada hace 90 años en la Argentina), el intercambio bilateral es simbólico: las exportaciones argentinas a Suecia cayeron un 43% en 2005, pasando de US$ 47,8 millones en 2004 a 27,2 millones. En tanto, las importaciones desde ese paÃs crecieron poco más del 18%: en 2005 la Argentina compró bienes suecos por US$ 316,4 millones, frente a los 266,5 millones de 2004, según cifras del Indec.
Datos del Consejo Sueco del Comercio Exterior ( www.swedishtrade.se ) indican que los alimentos son los productos más enviados a Suecia desde el exterior. A propósito, un informe de la Fundación ExportAr señala que cuatro grupos de empresas suecas concentran el 75% de ese mercado: ICA ( www.ica.se ), COOP ( www.coop.se ), Axfood ( www.axfood.se ) y Grupo Bergendahls ( www.bergendahls.se ).
Robin Petersson, representante de la oficina argentina del Consejo Sueco del Comercio Exterior (recientemente inaugurada y la primera abierta en América del Sur), destaca que existen interesantes correspondencias en un sector muy fuerte en ambos paÃses, la minerÃa: "Las empresas suecas se especializaron en servicios para esta industria y son reconocidos proveedores de maquinaria, instrumentos de medición y quÃmicos para el tratamiento de minerales, siempre con una tecnologÃa muy exigente en cuanto al cuidado del medio ambiente", sostiene.
"Carnes y vinos tienen claramente un mercado en Suecia", subraya a su vez Héctor DÃaz Oldenburg, consejero comercial de la embajada sueca. "Los requisitos de ingreso son los de la Unión Europea [Suecia se incorporó al bloque en 1995]. Como en Canadá, Suecia tiene un solo comprador de bebidas alcohólicas, el Vin & Sprit AB, que es del Estado y abastece a los compradores privados.
Los alimentos procesados, con un buen diseño de packaging, un precio adecuado y certificados de cuidado del medio ambiente (un factor decisivo de compra) tienen enfrente un mercado , de alrededor de 9 millones de habitantes, con un poder adquisitivo alto -el ingreso per cápita promedio ronda los US$ 29.800- y un consumidor muy abierto a lo nuevo. Esto lo hace ideal para las pymes que quieran dar un salto cualitativo en sus incursiones externas.
Mercado de prueba
"Suecia es un paÃs que se caracteriza por la innovación y el gusto por lo nuevo. Muchas multinacionales norteamericanas, antes de lanzar al mercado internacional sus productos, lo prueban en Suecia", indica DÃaz Oldenburg sobre la nación escandinava cuyas importaciones ascienden a US$ 104.400 millones y sus exportaciones a US$ 126.600 millones.
"Hay interesantes sectores de complementación, como el de autopartes. Suecia tiene 30 empresas radicadas en la Argentina (Tetra Pak, Skanska, Alfa Laval, AstraZeneca, ABB, Sandvik y Securitas, entre otras) y muchas exportan su producción a Suecia, como la sede de Scania en Tucumán, que vende cajas de motores para camiones y ómnibus, y Autoliv, que produce cinturones de seguridad y partes de airbag. Las empresas de autopartes argentinas tienen una altÃsima tecnologÃa para transformarse en proveedores de Suecia", estima DÃaz Oldenburg. SerÃa todo un logro comercial vender en el paÃs de Volvo y Saab, dos marcas reconocidas en el mundo de la seguridad y calidad automotriz.
Suecia es muy importante como puerta de entrada a los paÃses nórdicos y del Báltico", agrega el consejero. Alimentos, vinos, productos orgánicos, textiles, indumentaria, artÃculos de cuero, autopartes y material ferroviario son algunos de los productos que la embajada sueca subraya como aquéllos con más posibilidades de exportación. Además, la Asociación de Cámaras de Comercio de Suecia ( www.cci.se ) ofrece estudios de mercado gratuitos sobre estos productos.
Rodin relativiza las dificultades de acceso a Suecia: "Somos un paÃs muy abierto desde hace mucho tiempo. Abrimos muy temprano nuestras fronteras a la competencia internacional y promovemos las inversiones en nuestro paÃs. Esto obligó a una fuerte reconversión de la industria nacional, que se hizo mucho más eficiente. En los 70 hubo intentos nacionalistas de proteger ciertas industrias, como los astilleros y el sector textil, pero nos dimos cuenta de que era imposible ante la competencia externa. Y de un dÃa para otro desaparecieron", afirma.
"No dirÃa que es raro, pero sà es notable que mantengamos altos niveles de innovación y de liderazgo en un mundo tan competitivo en sectores como el de software, el de biomedicina [Suecia exporta el 90% de sus productos farmacéuticos] y otros tradicionales, como el de minerÃa, que nació de una «antigua innovación» como el rodamiento de bolas, de SFK, y dio base también a nuestra industria automotriz. Y aun asÃ, nuestros industriales se quejan de la presión fiscal", ironiza el embajador.