Lo más habitual es que se halla secado la grasilla (aceite) de los tensores exteriores, que cuando se abre el porton se ven de aluminio (están situados a ambos lados del portón).
Aplicales un poco de grasa o incluso de aceite (sea del que sea) con un trapo y ya veras como cuando hayas abierto y cerrado dos-tres veces y se hayan engradao va desapareciendo.