Sí, sí, no me miréis así, que lo somos. Todos. Yo el primero.
La reflexión me viene ojeando una toma de contacto con el nuevo Mini Clubman, coche que, dicho sea de paso, me encanta. Me encanta, sí, pero somos absolutamente bobos, porque nos tragamos ruedas de molino sin rechistar.
Me lo llamas Mini, y mide 4'25 (y de ancho, otra barbaridad)
Me lo vendes como "familiar urbano" y me colocas unas ruedas descomunales o un headup display, que en ciudad tienen más defectos que virtudes. O me pones un portón dividido que queda cool y fashion, pero vete a abrir el maletero en un hueco de aparcamiento mínimamente justo (o sea, el pan nuestro de cada día en las ciudades). Y suma y sigue, que esto no es exhaustivo ni lo pretende.
El problema es que vayas donde vayas, la mercadotecnia se ha adueñado de la situación y te vende gilipolleces inútiles, chorradas que no necesitas ni usarás jamás, conceptos inventados fácilmente inservibles y una idea de consumo feliz basado en el criterio del vendedor, no del consumidor.
El otro día, un anuncio de Volvo vendiendo el nuevo 90 como "lujo urbano": urbano? están tontos?
Los SUV's urbanos, los SUV's de tracción delantera, o los SUV's de configuración 105% asfáltica, con grandes ruedas de perfil inexistente, alérgicas a baches, campo y bordillos. Pero son SUVs.
Los diesel ahorrativos de consumos nominales imposibles, prestaciones extraordinarias, y carrera desenfrenada por ver quién consigue rizar más el rizo y cuadrar el círculo antes que el vecino. Ja, me meo.
La esportividad a ultranza y el toque dinámico sin el que no vendes ni un coche. Porque hasta el más humilde, pequeño e inframotorizado utilitario tiene que tener una etiqueta de dinamismo sin la que el -orgulloso- propietario no puede vivir. Líbrenos Buda de que alguien nos pueda confundir con un funcionario jubilado.
Y oye, que estos son los ejemplos que me vienen a bote pronto y hablando de coches, pero abro la puerta a que con vuestras generosas aportaciones nos riamos un rato.
Pero es que es alucinante: nos venden la moto, nos lo creemos, la compramos y vamos ufanísimos por la vida con nuestro traje de idiotas.
Bueno, cojo mi SUV urbano y os dejo, que tengo que salir pronto para aparcar :_jojo:
La reflexión me viene ojeando una toma de contacto con el nuevo Mini Clubman, coche que, dicho sea de paso, me encanta. Me encanta, sí, pero somos absolutamente bobos, porque nos tragamos ruedas de molino sin rechistar.
Me lo llamas Mini, y mide 4'25 (y de ancho, otra barbaridad)
Me lo vendes como "familiar urbano" y me colocas unas ruedas descomunales o un headup display, que en ciudad tienen más defectos que virtudes. O me pones un portón dividido que queda cool y fashion, pero vete a abrir el maletero en un hueco de aparcamiento mínimamente justo (o sea, el pan nuestro de cada día en las ciudades). Y suma y sigue, que esto no es exhaustivo ni lo pretende.
El problema es que vayas donde vayas, la mercadotecnia se ha adueñado de la situación y te vende gilipolleces inútiles, chorradas que no necesitas ni usarás jamás, conceptos inventados fácilmente inservibles y una idea de consumo feliz basado en el criterio del vendedor, no del consumidor.
El otro día, un anuncio de Volvo vendiendo el nuevo 90 como "lujo urbano": urbano? están tontos?
Los SUV's urbanos, los SUV's de tracción delantera, o los SUV's de configuración 105% asfáltica, con grandes ruedas de perfil inexistente, alérgicas a baches, campo y bordillos. Pero son SUVs.
Los diesel ahorrativos de consumos nominales imposibles, prestaciones extraordinarias, y carrera desenfrenada por ver quién consigue rizar más el rizo y cuadrar el círculo antes que el vecino. Ja, me meo.
La esportividad a ultranza y el toque dinámico sin el que no vendes ni un coche. Porque hasta el más humilde, pequeño e inframotorizado utilitario tiene que tener una etiqueta de dinamismo sin la que el -orgulloso- propietario no puede vivir. Líbrenos Buda de que alguien nos pueda confundir con un funcionario jubilado.
Y oye, que estos son los ejemplos que me vienen a bote pronto y hablando de coches, pero abro la puerta a que con vuestras generosas aportaciones nos riamos un rato.
Pero es que es alucinante: nos venden la moto, nos lo creemos, la compramos y vamos ufanísimos por la vida con nuestro traje de idiotas.
Bueno, cojo mi SUV urbano y os dejo, que tengo que salir pronto para aparcar :_jojo:
