Suiza es terreno abonado para los Tesla: son ricos, ecologistas, civilizados, torpes y respetuosos al volante como nadie (más Flanders que el propio Flanders, hablando en cristiano), lo que lleva a ver relativamente muchos Tesla por sus calles y carreteras.
Son flanders, pero no son tontos... y no ves ni uno con piloto automático, cosa que comprendo y comparto; el día que la conducción autónoma se adueñe de los corazones de los domingueros que se desplazan en coche (me niego a llamarlos conductores ni automovilistas), servidora quemará su carnet de conducir en una hoguera pública y mudará a algún infrapaís (más infra que el nuestro, quiero decir) a hacer drifting a la puerta del congreso, o cualquier otra cosita del estilo que se me ocurra.
Pero vaya, que es cuestión de tiempo, porque de momento ya nos tienen convencidísimos de que no se puede circular sin mil ayudas electrónicas que suplen nuestros humanos déficit de atención.
Que hoy día, un coche sin intellisafe, GPS asistido por satélite cósmico y sin conexión táctil a internet para que puedas leer los mensajes de tu suegra en el pantallón central es, para el común de los mortales, un puto jierro desactualizado. Y con este panorama, por qué no dejar que el coche te lo haga todo, permitiendo que utilices tu valioso tiempo en repasar tu feisbul mientras el coche disfruta por ti del maravilloso viaje a Benidorm...
pd: por cierto, que hace poco he andado con un Piojot de ésos de alquiler, que te casca una descomunal pantalla multimedia GPS-teléfono-mensajes-climatización-táctil-mega-chupi que cumple a las mil maravillas su función: despistarte de todo lo que sea conducir, y que no te fijes en la monumental mierdacoche que llevas. Eso sí, "co-nec-ta-do".