Ya, pero me temo que no son conceptos comparables.Te alabo el gusto aunque, al día de hoy, mas bien me inclinaría por un Morgan, pero me temo que ni el uno ni el otro ¡ay! satisfacen esas necesidades personales de las que hablabas.
De otra manera, la conducción de un VE puede también resultar muy divertida, si nos gusta conducir (lo doy por sentado) en ese tipo de trazados (por autovía es bastante aburrida en todos) jugando con las peculiaridades del frenado regenerativo, la inmediatez de respuesta, el aplomo que proporciona un centro de gravedad tan bajo, la gracia de procurarlo con una conducción eficiente… estoy seguro de que te gustará, si encuentras el modelo adecuado (con los térmicos también pasa).
El coche actual -eléctrico o no- cada vez es más correcto, necesita menos del conductor -no piloto- y huye de lo emocional y habilidoso. Casi todos. Son indiscutiblemente más seguros, rápidos o eficientes -entre otras muchas virtudes-, pero tienen el espíritu de un electrodoméstico. Y soy consciente de que mi planteamiento es romántico y no tiene cabida, pero es el mío.
Hoy día ya no fabrican pequeños deportivos, ligeros ágiles y baratos, porque el usuario no lo demanda y la sociedad no los ve bien. Y a mí me gustaba soltarme el pelo cuando se podía. Ahora, esos coches y conductores somos El Mal.