El mío trae unas textiles que parecen un colchón, de gruesas y mullidas. Pero están guardadas en el garaje, porque no hay color con las de goma: serán más feas, pero su resistencia, facilidad de limpieza y lo desdolidas que son, es un argumento definitivo.
La última vomitona del pequeño podía haber sido un drama de proporciones épicas; pero entre la tapicería de piel y las alfombras de goma, dejarlo en condiciones fue coser y cantar.
La última vomitona del pequeño podía haber sido un drama de proporciones épicas; pero entre la tapicería de piel y las alfombras de goma, dejarlo en condiciones fue coser y cantar.
