Nueva prueba de fuego (y nunca mejor dicho)
Hoy han hecho por aquí nada menos que 36 grados, con un viento caliente que daba miedo... y el Volvo sin aire acondicionado todavía. El caso es que, aunque algunos pensaréis que debo ser muy masoquista, he pensado que era un buen día para ver qué tal aguanta el motor las temperaturas extremas, así que lo he cogido, le he echado gasoil y me lo he llevado hacia el interior, a subir el puerto de Buñol, que tiene varias pendientes bastante pronunciadas. Pues bien, a pesar de que pierde o consume agua por algún sitio, la aguja de la temperatura no ha pasado en ningún momento de la mitad, en subidas prolongadas con el acelerador a fondo o casi, a unos 120km/h reales. La verdad, pienso que el coche se ha portado muy pero que muy bien. Eso sí, el ventilador (de acoplamiento viscoso como sabeis mejor que yo) no se ha desacoplado en ningún momento, y anda que no se oye, jaja. Parece que hoy el coche tiraba menos, imagino que debe ser porque al ser el aire ambiente tan caliente el intercooler no enfría lo suficiente.
Algo que también me ha dejado buen sabor de boca ha sido ver hasta qué punto es útil la entrada de aire que se puede abrir o cerrar, a la altura de los pies. Desde luego he pasado calor, no os voy a mentir, pero no tanto como esperaba.
En fin, que me enrollo, simplemente me ha vuelto a impresionar el coche una vez más y quería compartirlo con vosotros. Saludos!
PD: al llegar, el nivel del agua estaba tan sólo un pelín más bajo que al salir, y he hecho alrededor de 200 km.