El Haldex de los XC de Volvo es un sistema de tracción integral permanente, que no "salta" en ningún momento, sino que funciona de forma contínua desde parado, con un reparto de un mínimo del 5% del la potencia al eje trasero, y que se va incrementando con la aceleración y cuando las pérdidas de tracción lo requieran.
Con un R4 puedes ir por un camino de arena o de piedras pequeñas, pero despacito, con ciudado de que no roce con los bajos y de que no se desmonte ningún eje y te quedes con el volante en la mano.
Pero por un camino de arenas y/o piedras bacheado puedes ir con un XC90 (no lo he probado con XC70) detrás de un Land Cruiser sin ningún problema, tanto a una velocidad normal como deprisa. Y en las curvas de esos caminos, dándole zapatilla el XC90 se porta igual de bien que el Toyota, balanceándose menos y corrigiendo mejor la dirección cuando corriges con el volante.
Otra cosa es que en un momento determinado y en situaciones muy extremas, con el Land Cruiser puedas utilizar la reductora o los bloqueos de diferenciales.
O que no teniendo ni idea de como pasar por un sitio, porque nunca lo habías sacado de la ruta de casa al colegio de los niños, puedas tirar de todos los sistemas de conducción asistida que lleva el Toyota, que hacen que el coche vaya él solito. Pero en circunstancias que no sean esas el XC va igual de bien. Pero claro, hay que echarle cataplines y no ir pensando que se te va a romper porque "no es un verdadero Todoterreno".
saludos