Bibliografia:
Refrito de páginas web y sabiduría popular añadidas mis propias percepciones y
escasos conocimientos, es largo así que si aceptas el reto de leerlo todo quedas avisado,
Navidad, ¿ Saturnalia?
Jesús, el niño que no nació el 25 de diciembre
Aunque Papa Noel acapare todo el protagonismo, todavía están los villancicos, los
belenes, las postales, y hasta los décimos de Lotería que nos recuerdan que el motivo
de la fiesta de la Navidad es el nacimiento de Jesús. Pero no ocurrió así. Fue cosa del
Emperador Constantino El Grande, hace unos 1700 años, que, viendo como el ascenso
del cristianismo era imparable decidió tomar partido y ponerse a la cabeza, ya sabeis,
el típico dicho “si no puedes vencerles únete a ellos”. Constantino, promotor del
Concilio de Nicea, donde se diseñó el cristianismo tal como ahora lo conocemos, creyó
conveniente hacer coincidir el nacimiento de Cristo con la fiesta pagana más
multitudinaria y popular del Imperio Romano, el Festival de la Saturnalia, que
celebraba el nacimiento de un "nuevo" Sol. Las Navidades del siglo XXI se van
pareciendo cada vez más a aquellas bacanales romanas.
La celebración más antigua y universal siempre ha
estado centrada en el solsticio de invierno, un
término astronómico que se refiere a la posición del
sol. A mediados de diciembre, los días son muy cortos
(en el Hemisferio Norte) y, después del solsticio,
empiezan a alargarse de nuevo. En la antigüedad,
imaginaban que el sol se hacía viejo, hasta morir, y
que después nacía un niño Sol.
En el antiguo Imperio Romano, la fiesta del solsticio era el acontecimiento social más
importante del año y se llamaba Festival de Saturnalia en honor a Saturno, el dios de
la agricultura y las cosechas. El Sol Invencible (Sol Invictis) era otro de los dioses
favoritos, cuyo nacimiento se celebraba el 25 de diciembre.
Cuando las tareas en el campo se terminaban y llegaba la noche más larga, los
romanos se relajaban, colgaban la toga en el armario, se vestían de forma informal y se
olvidaban por unos días de las reglas que les oprimían durante el resto del año. Todo
empezaba en el templo de Saturno, con un estupendo banquete (lectisternium) y al
grito multitudinario de “Io, Saturnalia”.
El poeta Catullus (84 a.C-54 a.C) decía que eran “los mejores días” y Séneca El Joven (4
a.C-65 d.C) que “toda Roma se volvía loca” durante las fiestas: “La multitud se deja llevar
por los placeres”, escribió.
Pero, como ocurre ahora con la Navidad, t ambién había quien no quería ni oír hablar del
tema: Plinio el Joven (63-113) cuenta que seaislaba en unas habitaciones de su Villa
Laurentina: “Especialmente durante la Saturnalia, cuando el resto de la casa está ruidosa por la licencia de las fiestas y los
gritos de festividad. De esta forma, no obstaculizo los juegos de mi gente y ellos no me
molestan en mis estudios”. Cicerón (106 a.C-43 d.C) también se refugiaba en su casa de campo.
¿Intercambio de regalos?
Por si os creeis muy manipulados por el consumismo, quizá os convenga conocer que
los romanos además de salir a la calle a bailar y cantar con guirnaldas en el pelo,
portando velas encendidas en largas procesiones también aprovechaban la Saturnalia
para visitar a los amigos y parientes e intercambiar regalos.
Lo tradicional era regalar fruta, nueces, velas de cera de abeja y pequeñas figuritas
hechas de terracota.
Quizás lo más curioso era el intercambio de roles: los esclavos actuaban como amos y los amos como esclavos. Incluso se les
dejaba usar las ropas de su señor. Ese trato era temporal, por supuesto. Petronio (396-455) hablaba de un esclavo
imprudente que preguntó en algún momento del año si ya era diciembre.
Los hijos también invertían los papeles con sus padres (osea mas o menos como ahora todos los días) y pasaban a ser los jefes de la casa. Además,cada familia tenía que elegir un Rey de la Saturnalia, o Señor del Desgobierno, que podía ser un niño. Ese “rey de mentira” presidía las fiestas, y se le tenía que hacer caso, por muy extravagantes y absurdas que fuesen sus órdenes.
Excesos con la comida y bebida; ee cerraban las escuelas, los tribunales y las tiendas, se paraban las guerras, se liberaba
a los esclavos, y los romanos cometían todo tipo de excesos con la bebida y la comida.
Era la fiesta de la libertad y la desinhibición, y se organizaban juegos, bacanales, bailes de máscaras y espectáculos desenfrenados que estaban prohibidos el resto del año.
Los cristianos que de aquella eran puritanos y conservadores utilizaban el término
saturnalia cuando querían decir orgía.
Las fiestas de Saturnalia comenzaban el 17 de diciembre y su duración varió a lo largo
de los años. Cada vez era más larga, como ocurre ahora con la Navidad. Al principio,
era un día. A finales del siglo I, duraban una semana. Hubo intentos de acortar las
fiestas por parte del Emperador Augusto, pero como ahora había malos rollos con esa
idea así que triunfó quien propuso que se alargaran hasta finales de enero.
¿El nacimiento del Sol Invencible? ¿pero eso que demonio era?
Al final de la Saturnalia, el 25 de diciembre, se celebraba el nacimiento del Sol —
Natalis Solis Invictis (nacimiento del sol invencible)— personificado en el dios Mitra.
Aunque el culto a Mitra tenía orígenes persas, se convirtió en la religión dominante en
Roma, especialmente entre los soldados.
Después del día 25, empezaba el festival de Sigillaria, dedicado, sobre todo, a hacer
regalos a los niños: anillos, muñecos de terracota, sellos, tablas de escritura, dados,
pequeños objetos, monedas, y, ¡bolsas llenas de canicas! Hay muchos bajorrelieves y
documentos que reflejan a los niños romanos jugando a las canicas durante la
Saturnalia.
Durante estos días, se decoraban las casas con plantas verdes, se encendían velas para celebrar la vuelta de la luz,
y se colgaban figuras de los árboles. Pero no metían árboles dentro de casa, los romanos sólo adornaban los
que estaban plantados en la tierra. La tradición del árbol de Navidad tiene sus orígenes en el siglo XVI.
¿Cristianismo legalizado? ¿pero es que era ilegal?
Pues resulta que si. Hacia la época del Emperador Constantino I (272-337), el cristianismo había avanzado muy poco
y Roma era predominantemente pagana. El mitraísmo era la religión dominante y el cristianismo era ilegal.
Pero Constantino I cambió las cosas, según él después de tener una visión antes de una batalla, en el año 312.
En mi opinión era un hombre muy inteligente y se dio cuenta de que ya era una ola imparable.
Por esto hizo como los políticos de ahora, se dedicó a favorecer el cristianismo, sin dejar de rendir culto a los dioses paganos de
Roma.
Por ejemplo, uno de los dioses romanos más populares era el Deus Sol Invictus, y los romanos lo adoraban un día a la semana, el Dies Solis (como en inglés, “sunday" = "día del sol”). Constantino, que era sumo sacerdote en el culto a Sol Invictus, siguiendo con su política de “cambiar para que nada cambie” decretó que ese día fuese también jornada de descanso y adoración para la los cristiano, en yuxtaposición a la festividad de los judíos, el sábado o "sabath”.
En el año 321, Constantino legalizó el cristianismo, y declaró que el día del “nacimiento del sol invencible”, que se celebraba el 25 de diciembre, debía ser considerado como una nueva fiesta cristiana para celebrar el nacimiento de Cristo. Con estas tácticas, no
se alteraba el calendario romano, y las tradiciones paganas se fueron adaptando al cristianismo. ¿A que es sencillamente genial? . Constantino como ya os decía nates era un tipo muy listo y para mi el inventor del cristianismo político como lo conocemos hoy. No habría Iglesia Católica poderosa y politizada de no haber sido por él.
Para mayor refrendo el año 350, el papa Julio I reconoció oficialmente el 25 de
diciembre como la Fiesta de la Natividad.
¿A pero la Navidad no ha existido siempre? ¿Cuando se instauró la navidad?
La Navidad no llegó a todos los sitios a la vez. Por ejemplo llegó a Inglaterra al final del siglo VI. y alcanzó los países nórdicos a finales del siglo VIII. En la actualidad, los cristianos occidentales lo celebran el 25 de diciembre pero los
ortodoxos lo hacen el 6 de enero, basándose en las referencias de un académico griego, Clemente de Alejandría, que a su vez escribió sobre otro maestro griego, Basillides, que dijo que Jesucristo nació el 6 de enero. Clemente se refiere a la Fiesta
de la Epifanía, que en España se celebra como el Día de los Reyes Magos.
Los primeros estudiosos cristianos, como el teólogo Orígenes (185-253), condenaban la celebración del nacimiento de Cristo “como si fuese un faraón”. Decía que sólo se festejaba el nacimiento de los pecadores y no de los santos. Hoy, algunos grupos
fundamentalistas, como los testigos de Jehová, no celebran la Navidad, por su origen pagano. Tampoco los cumpleaños, dicho sea de paso.
Vale, pero entonces ¿Cuándo nació Jesucristo?
Parece bastante claro que Jesucristo no nació en diciembre. Es muy improbable quelos pastores durmiesen con sus ovejas a la intemperie en diciembre, cuando las temperaturas en Judea caían hast a bajo cero y era época de lluvias.
Se ha especulado con muchas fechas: el 16 de mayo, el 9 o 20 de abril, el 29 de marzo,…pero es algo
imposible de averiguar con certeza. Hay gente dedicada a investigar la Biblia, como los de ASK
(Associates for Scriptural Knowledge), de Wisconsin. Una de sus últimos estudios asegura que la Estrella de
Belén que guió a los tres Reyes Magos —probablemente, una conjunción de Venus y Júpiter—
ocurrió el 17 de junio del año 2 a.C. Para entonces, Jesús debía tener entre 0 y 2 años. Así que, según esta aproximación, Jesús pudo haber nacido en algún momento entre los años 4 a.C. y 2 a.C.
¡Haz lo inesperado!
Todavía hoy, muchas culturas celebran el solsticio de invierno. Para los pueblos indígenas, como aimaras, quechuas, rapanui y mapuches, la llegada de estas fechas coincide con la tradición de agradecer por el año anterior y pedir al padre Sol que
retorne con mayor fuerza después de su retiro invernal.
La Saturnalia y las fiestas en torno al solsticio de invierno trataban de la familia, la fertilidad, el cambio, la renovación, la protección, el nuevo ciclo. Diciembre por lo tanto siempre has sido una época para la rebelión, la celebración, la
esperanza. Frances Bernstein, en su libro Classical Living: Reconnecting with the Rituals of Ancient Rome, dice: “¡Agita las cosas un poco! ¡Haz lo inesperado! Porque estas acciones pequeñas recuerdan el espíritu de la Saturnalia y tienen importancia
religiosa, al conectarnos directamente con la Naturaleza”. Ya sabes, aunque no seas creyente o te sientas manipulado en realidad estas cumpliendo con un rito que de alguna manera nos impone la Naturaleza.
Así que por ser agnóstico, pagano o medio pensionista ¡no te libras!
Io Saturnalia!, Ave Sol Invictus! o para nosotros ¡Feliz Navidad!
Refrito de páginas web y sabiduría popular añadidas mis propias percepciones y
escasos conocimientos, es largo así que si aceptas el reto de leerlo todo quedas avisado,
Navidad, ¿ Saturnalia?
Jesús, el niño que no nació el 25 de diciembre
Aunque Papa Noel acapare todo el protagonismo, todavía están los villancicos, los
belenes, las postales, y hasta los décimos de Lotería que nos recuerdan que el motivo
de la fiesta de la Navidad es el nacimiento de Jesús. Pero no ocurrió así. Fue cosa del
Emperador Constantino El Grande, hace unos 1700 años, que, viendo como el ascenso
del cristianismo era imparable decidió tomar partido y ponerse a la cabeza, ya sabeis,
el típico dicho “si no puedes vencerles únete a ellos”. Constantino, promotor del
Concilio de Nicea, donde se diseñó el cristianismo tal como ahora lo conocemos, creyó
conveniente hacer coincidir el nacimiento de Cristo con la fiesta pagana más
multitudinaria y popular del Imperio Romano, el Festival de la Saturnalia, que
celebraba el nacimiento de un "nuevo" Sol. Las Navidades del siglo XXI se van
pareciendo cada vez más a aquellas bacanales romanas.
La celebración más antigua y universal siempre ha
estado centrada en el solsticio de invierno, un
término astronómico que se refiere a la posición del
sol. A mediados de diciembre, los días son muy cortos
(en el Hemisferio Norte) y, después del solsticio,
empiezan a alargarse de nuevo. En la antigüedad,
imaginaban que el sol se hacía viejo, hasta morir, y
que después nacía un niño Sol.
En el antiguo Imperio Romano, la fiesta del solsticio era el acontecimiento social más
importante del año y se llamaba Festival de Saturnalia en honor a Saturno, el dios de
la agricultura y las cosechas. El Sol Invencible (Sol Invictis) era otro de los dioses
favoritos, cuyo nacimiento se celebraba el 25 de diciembre.
Cuando las tareas en el campo se terminaban y llegaba la noche más larga, los
romanos se relajaban, colgaban la toga en el armario, se vestían de forma informal y se
olvidaban por unos días de las reglas que les oprimían durante el resto del año. Todo
empezaba en el templo de Saturno, con un estupendo banquete (lectisternium) y al
grito multitudinario de “Io, Saturnalia”.
El poeta Catullus (84 a.C-54 a.C) decía que eran “los mejores días” y Séneca El Joven (4
a.C-65 d.C) que “toda Roma se volvía loca” durante las fiestas: “La multitud se deja llevar
por los placeres”, escribió.
Pero, como ocurre ahora con la Navidad, t ambién había quien no quería ni oír hablar del
tema: Plinio el Joven (63-113) cuenta que seaislaba en unas habitaciones de su Villa
Laurentina: “Especialmente durante la Saturnalia, cuando el resto de la casa está ruidosa por la licencia de las fiestas y los
gritos de festividad. De esta forma, no obstaculizo los juegos de mi gente y ellos no me
molestan en mis estudios”. Cicerón (106 a.C-43 d.C) también se refugiaba en su casa de campo.
¿Intercambio de regalos?
Por si os creeis muy manipulados por el consumismo, quizá os convenga conocer que
los romanos además de salir a la calle a bailar y cantar con guirnaldas en el pelo,
portando velas encendidas en largas procesiones también aprovechaban la Saturnalia
para visitar a los amigos y parientes e intercambiar regalos.
Lo tradicional era regalar fruta, nueces, velas de cera de abeja y pequeñas figuritas
hechas de terracota.
Quizás lo más curioso era el intercambio de roles: los esclavos actuaban como amos y los amos como esclavos. Incluso se les
dejaba usar las ropas de su señor. Ese trato era temporal, por supuesto. Petronio (396-455) hablaba de un esclavo
imprudente que preguntó en algún momento del año si ya era diciembre.
Los hijos también invertían los papeles con sus padres (osea mas o menos como ahora todos los días) y pasaban a ser los jefes de la casa. Además,cada familia tenía que elegir un Rey de la Saturnalia, o Señor del Desgobierno, que podía ser un niño. Ese “rey de mentira” presidía las fiestas, y se le tenía que hacer caso, por muy extravagantes y absurdas que fuesen sus órdenes.
Excesos con la comida y bebida; ee cerraban las escuelas, los tribunales y las tiendas, se paraban las guerras, se liberaba
a los esclavos, y los romanos cometían todo tipo de excesos con la bebida y la comida.
Era la fiesta de la libertad y la desinhibición, y se organizaban juegos, bacanales, bailes de máscaras y espectáculos desenfrenados que estaban prohibidos el resto del año.
Los cristianos que de aquella eran puritanos y conservadores utilizaban el término
saturnalia cuando querían decir orgía.
Las fiestas de Saturnalia comenzaban el 17 de diciembre y su duración varió a lo largo
de los años. Cada vez era más larga, como ocurre ahora con la Navidad. Al principio,
era un día. A finales del siglo I, duraban una semana. Hubo intentos de acortar las
fiestas por parte del Emperador Augusto, pero como ahora había malos rollos con esa
idea así que triunfó quien propuso que se alargaran hasta finales de enero.
¿El nacimiento del Sol Invencible? ¿pero eso que demonio era?
Al final de la Saturnalia, el 25 de diciembre, se celebraba el nacimiento del Sol —
Natalis Solis Invictis (nacimiento del sol invencible)— personificado en el dios Mitra.
Aunque el culto a Mitra tenía orígenes persas, se convirtió en la religión dominante en
Roma, especialmente entre los soldados.
Después del día 25, empezaba el festival de Sigillaria, dedicado, sobre todo, a hacer
regalos a los niños: anillos, muñecos de terracota, sellos, tablas de escritura, dados,
pequeños objetos, monedas, y, ¡bolsas llenas de canicas! Hay muchos bajorrelieves y
documentos que reflejan a los niños romanos jugando a las canicas durante la
Saturnalia.
Durante estos días, se decoraban las casas con plantas verdes, se encendían velas para celebrar la vuelta de la luz,
y se colgaban figuras de los árboles. Pero no metían árboles dentro de casa, los romanos sólo adornaban los
que estaban plantados en la tierra. La tradición del árbol de Navidad tiene sus orígenes en el siglo XVI.
¿Cristianismo legalizado? ¿pero es que era ilegal?
Pues resulta que si. Hacia la época del Emperador Constantino I (272-337), el cristianismo había avanzado muy poco
y Roma era predominantemente pagana. El mitraísmo era la religión dominante y el cristianismo era ilegal.
Pero Constantino I cambió las cosas, según él después de tener una visión antes de una batalla, en el año 312.
En mi opinión era un hombre muy inteligente y se dio cuenta de que ya era una ola imparable.
Por esto hizo como los políticos de ahora, se dedicó a favorecer el cristianismo, sin dejar de rendir culto a los dioses paganos de
Roma.
Por ejemplo, uno de los dioses romanos más populares era el Deus Sol Invictus, y los romanos lo adoraban un día a la semana, el Dies Solis (como en inglés, “sunday" = "día del sol”). Constantino, que era sumo sacerdote en el culto a Sol Invictus, siguiendo con su política de “cambiar para que nada cambie” decretó que ese día fuese también jornada de descanso y adoración para la los cristiano, en yuxtaposición a la festividad de los judíos, el sábado o "sabath”.
En el año 321, Constantino legalizó el cristianismo, y declaró que el día del “nacimiento del sol invencible”, que se celebraba el 25 de diciembre, debía ser considerado como una nueva fiesta cristiana para celebrar el nacimiento de Cristo. Con estas tácticas, no
se alteraba el calendario romano, y las tradiciones paganas se fueron adaptando al cristianismo. ¿A que es sencillamente genial? . Constantino como ya os decía nates era un tipo muy listo y para mi el inventor del cristianismo político como lo conocemos hoy. No habría Iglesia Católica poderosa y politizada de no haber sido por él.
Para mayor refrendo el año 350, el papa Julio I reconoció oficialmente el 25 de
diciembre como la Fiesta de la Natividad.
¿A pero la Navidad no ha existido siempre? ¿Cuando se instauró la navidad?
La Navidad no llegó a todos los sitios a la vez. Por ejemplo llegó a Inglaterra al final del siglo VI. y alcanzó los países nórdicos a finales del siglo VIII. En la actualidad, los cristianos occidentales lo celebran el 25 de diciembre pero los
ortodoxos lo hacen el 6 de enero, basándose en las referencias de un académico griego, Clemente de Alejandría, que a su vez escribió sobre otro maestro griego, Basillides, que dijo que Jesucristo nació el 6 de enero. Clemente se refiere a la Fiesta
de la Epifanía, que en España se celebra como el Día de los Reyes Magos.
Los primeros estudiosos cristianos, como el teólogo Orígenes (185-253), condenaban la celebración del nacimiento de Cristo “como si fuese un faraón”. Decía que sólo se festejaba el nacimiento de los pecadores y no de los santos. Hoy, algunos grupos
fundamentalistas, como los testigos de Jehová, no celebran la Navidad, por su origen pagano. Tampoco los cumpleaños, dicho sea de paso.
Vale, pero entonces ¿Cuándo nació Jesucristo?
Parece bastante claro que Jesucristo no nació en diciembre. Es muy improbable quelos pastores durmiesen con sus ovejas a la intemperie en diciembre, cuando las temperaturas en Judea caían hast a bajo cero y era época de lluvias.
Se ha especulado con muchas fechas: el 16 de mayo, el 9 o 20 de abril, el 29 de marzo,…pero es algo
imposible de averiguar con certeza. Hay gente dedicada a investigar la Biblia, como los de ASK
(Associates for Scriptural Knowledge), de Wisconsin. Una de sus últimos estudios asegura que la Estrella de
Belén que guió a los tres Reyes Magos —probablemente, una conjunción de Venus y Júpiter—
ocurrió el 17 de junio del año 2 a.C. Para entonces, Jesús debía tener entre 0 y 2 años. Así que, según esta aproximación, Jesús pudo haber nacido en algún momento entre los años 4 a.C. y 2 a.C.
¡Haz lo inesperado!
Todavía hoy, muchas culturas celebran el solsticio de invierno. Para los pueblos indígenas, como aimaras, quechuas, rapanui y mapuches, la llegada de estas fechas coincide con la tradición de agradecer por el año anterior y pedir al padre Sol que
retorne con mayor fuerza después de su retiro invernal.
La Saturnalia y las fiestas en torno al solsticio de invierno trataban de la familia, la fertilidad, el cambio, la renovación, la protección, el nuevo ciclo. Diciembre por lo tanto siempre has sido una época para la rebelión, la celebración, la
esperanza. Frances Bernstein, en su libro Classical Living: Reconnecting with the Rituals of Ancient Rome, dice: “¡Agita las cosas un poco! ¡Haz lo inesperado! Porque estas acciones pequeñas recuerdan el espíritu de la Saturnalia y tienen importancia
religiosa, al conectarnos directamente con la Naturaleza”. Ya sabes, aunque no seas creyente o te sientas manipulado en realidad estas cumpliendo con un rito que de alguna manera nos impone la Naturaleza.
Así que por ser agnóstico, pagano o medio pensionista ¡no te libras!
Io Saturnalia!, Ave Sol Invictus! o para nosotros ¡Feliz Navidad!
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