Una de las pocas cosas que no me gustan de Volvo es que, en la gama actual, están descuidando en exceso los motores de gasolina, de hecho, en el V40 hasta hace poco sólo tenían el T4 y el T5, y menos mal que han sacado el T2, porque de lo contrario es muy posible que, gustándome mucho el V40, hubiera desistido de comprarme uno porque haciendo 5000 kilómetros al año y trabajando a 5 kilómetros de mi casa, por muy buenos que sean los Diesel, no se adaptan demasiado al uso que le doy yo a mis coches.
También me fastidia que, teniendo ahora un S40 de gasolina con 140 CV, deba bajar un poco de potencia, a los 122 CV, cosa que no me parece dramática ni mucho menos, creo que el T2 satisface plenamente lo que busco, pero el perfecto para mí hubiera sido el T3, de igual cilindrada, pero con 152 CV, compitiendo de tú a tú con gamas como las que tiene VW y otras marcas.
Considerando que la mayor parte de las unidades que vende Volvo se compran bajo pedido, ¿tanto les cuesta facilitar al cliente una gama más amplia, especialmente en un hatchback medio de gasolina?, creo que la complicación para la estructura comercial no puede ser excesiva, si no quieren tener stock del T3, pues que no pidan unidades de esa variante, que pidan para tener en los concesionarios lo que más se vende, pero que le den al cliente la posibilidad de hacerse el coche a medida, máxime cuando se trata de variantes que se fabrican y se venden en países cercanos, con homologaciones compatibles con la nuestra por tratarse de la UE.
En resumen, que se hubieran podido ganar más con mi coche y podrían captar clientes que ahora se les escapan; hace poco ni siquiera ofrecían el T2, pero sí que lo tenían en otros mercados europeos, y yo también hubiera cambiado de marca sin adquirir mi tercer Volvo, por cuestiones absurdas como esa; es más, no solamente podría haberme comprado un V40 T3, sino que incluso he descartado totalmente el S60/V60 porque carece de motores asequibles de gasolina, viniendo de dos S40, tenía dudas sobre si quedarme con uno u otro.
También me fastidia que, teniendo ahora un S40 de gasolina con 140 CV, deba bajar un poco de potencia, a los 122 CV, cosa que no me parece dramática ni mucho menos, creo que el T2 satisface plenamente lo que busco, pero el perfecto para mí hubiera sido el T3, de igual cilindrada, pero con 152 CV, compitiendo de tú a tú con gamas como las que tiene VW y otras marcas.
Considerando que la mayor parte de las unidades que vende Volvo se compran bajo pedido, ¿tanto les cuesta facilitar al cliente una gama más amplia, especialmente en un hatchback medio de gasolina?, creo que la complicación para la estructura comercial no puede ser excesiva, si no quieren tener stock del T3, pues que no pidan unidades de esa variante, que pidan para tener en los concesionarios lo que más se vende, pero que le den al cliente la posibilidad de hacerse el coche a medida, máxime cuando se trata de variantes que se fabrican y se venden en países cercanos, con homologaciones compatibles con la nuestra por tratarse de la UE.
En resumen, que se hubieran podido ganar más con mi coche y podrían captar clientes que ahora se les escapan; hace poco ni siquiera ofrecían el T2, pero sí que lo tenían en otros mercados europeos, y yo también hubiera cambiado de marca sin adquirir mi tercer Volvo, por cuestiones absurdas como esa; es más, no solamente podría haberme comprado un V40 T3, sino que incluso he descartado totalmente el S60/V60 porque carece de motores asequibles de gasolina, viniendo de dos S40, tenía dudas sobre si quedarme con uno u otro.