En el mundillo de los clasicos proliferan los propietarios con el tipico "Uy, no! Yo si llueve no saco el coche, no digamos ya con heladas, que la sal...". Yo puedo entender que dé pereza salir a un concentración con mal tiempo, pero que me digan que es por preservar el coche ya es que lo veo hasta ridiculo; Pero vamos a ver, un coche conservado durante, pongamos por caso, 40 años, cuantas veces ha rodado con lluvia y con sal en ese tiempo? Y ahi está, no? Y en el caso de que se haya restaurado, que pasa que no se le hicieron bien los bajos?, en fin que yo les llamo "los coches camiseta" por que parece ser que enconjen con el agua...
Todo esto viene al caso por que el pasado domingo me dió el punto de acercarme a una concentración mensual en La Granja de San Ildefonso que organiza un club segoviano; Muy buen marco para los clasicos, buena comida (no solo los judiones que esa es tambien tierra de buena carne y mejor lechazo) y buena ruta, con autopista para "ejercitar la overdrive" y unos cuantos kilometros de nacional para "desperezar" la caja de cambios.
Total que, como siempre, me cojo el 1800 y ya al salir estaba chispeando, pero lo dicho, como tengo mas que comprobado, metro en mano, que no encoje con el agua, sin problemas, autopista de La Coruña p´alante. El caso es que a medida que avanzaba la lluvia arreciaba algo y además estaban los paneles estos informativos: "riesgo de nevadas, no salga sin cadenas!!!" ; Como para fiarte mucho con lo finos que andan los meteorologos ultimamente; "Pues bueno, tampoco va a ser la primera vez que conduzco con unos cuantos copos de nieve cayendo...".
Al llegar al pié de la cuesta del tunel de Guadarrama caia bastante y ya no era agua sino agua-nieve y la cosa fué empeorando rapidamente hasta verme a mitad de la cuesta en medio de un nevazo de cuidado, con la nieve cuajando rapidamente sobre el firme y los paneles informativos avisando de que habia maquinas quitanieves trabajando en la calzada. Se llegó a hacer en poco tiempo una capa de nieve tal que al final acabamos, no sé si por el carril de la derecha o por el medio por que ya no habia forma de distinguirlos, en fila india siguiendo las rodadas del coche precedente hasta que poco antes de llegar al tunel nos encontramos a la maquina quitanieves y, claro todos detrás en fila a 30 por hora hasta entrar en el tunel. Llegados a este punto lo primero que uno piensa es "Pues si estamos asi en el lado sur como estará el lado norte..." pero lo mismo daba por que hasta llegar abajo no hay donde dar la vuelta y cuando llegué pensé que una vez llegados allí tampoco era cuestión de volver a pasar por lo mismo pero en sentido contrario y ya puestos mas valia recorrer lo poco que faltaba para la Granja y esperar que mejorase la cosa por la tarde para volverse, asi que nada, N 603 hasta La Granja.
La nacional estaba peor si cabe que la autopista por haber muy poco trafico y por que logicamente tenia prioridad, y mas medios disponibles, la primera, no obstante con una velocidad adecuada y mucho tiento llegué sin problemas a mi destino.
Debo confesar que, a pesar de la tensión producto de la concentración necesaria para conducir en estas condiciones, me divertí y, ya aparcado en La Granja antes de bajarme del coche, recapitulando mentalmente sobre la experiencia, con el relax este del "bueno ya está, hemos llegado" no pude por menos que maravillarme aún mas de lo bien hechos y pensados que están los Volvos.
De repente me dí cuenta de que habia hecho el viaje con un coche al que le queda poco para cumplir los 40 sin el mas minimo problema, ni un solo mal gesto, siempre bien asentado sobre la carretera y obedeciendo al volante docilmente y ese peaso B-20, cabezón como el solo, que bajos! tanto para retener como para entregar potencia y todo ello progresivamente, sin exabruptos.Poco, muy poco, tuve que tocar el freno, como es de desear en estas circunstancias, y las contadas veces que lo hice bastaba con acariciar el pedal para obtener una respuesta inmediata, suave y proporcionada a la presión ejercida sobre el pedal, y esa M-41, precisa, con los desarrollos perfectos para un optimo aprovechamiento del motor... Y todo ello con toda comodidad, sentado en mi butacón anatomico con la famosa regulación lumbar, la calefacción a medio recorrido del mando, lo maximo que la he puesto por que si no me torro y eso que soy de los que van con la ventanilla bajada uno o dos dedos, y ni asomo de vaho a pesar de un habitaculo tan pequeño...
Ahora entiendo mejor por que Volvo fué tan reticente para abandonar la tracción trasera, o por que mantuvieron las llantas de 15 cuando la moda eran las mas pequeñas y sobre todo, todavia veo mas claro la intima relación que hay entre seguridad y calidad, pero calidad entendida como un todo, no solo materiales, tambien diseño, tambien un criterio estricto en cuanto a la idoneidad del equipamiento del coche y tantas otras cosas que al final tambien son calidad... Y que bien entendieron y aplicaron esto en Volvo! y muchas veces con cosas que no eran tan aparentes o del gusto de la gente. Que derroche de esfuerzo para al final resumirlo en una frase del tipo "Un producto honesto de la soberbia ingenieria sueca" con la esperanza de que, como mucho, el cliente o usuario entiese solo a medias todo lo que esto implica... Hasta que te pasa algo, y no tiene por que ser necesariamente una situación extrema, y entonces viene el "Coooño!!! que bien pensao y pagao está esto..." o el "Joé, esto con el Volvo no pasaba..."
Despues de estas reflexiones, me bajaba yo del coche, todo orgulloso de mi Volvo y tras las consabidas presentaciones:
-Hoy con este tiempo, vamos a ser pocos...
-Hombre! entonces, los que venimos de Madrid, que tendriamos que decir?
-Bueno ya sabes, la gente con esto de la sal y el agua...
Reconozco que no deberia haberlo dicho de esa manera, que en este mundillo de los clasicos el coche de cada uno es el "niño de sus ojos" por derecho o, por lo menos asi deberia ser, pero no pude reprimir un:
-Haberse comprao un Volvo!!!
Eso si, como nadie es perfecto y aunque no contribuya a la seguridad, podrian haberlos fabricado con un botón de pirolisis como los hornos, que ahora me toca limpiarlo...
Todo esto viene al caso por que el pasado domingo me dió el punto de acercarme a una concentración mensual en La Granja de San Ildefonso que organiza un club segoviano; Muy buen marco para los clasicos, buena comida (no solo los judiones que esa es tambien tierra de buena carne y mejor lechazo) y buena ruta, con autopista para "ejercitar la overdrive" y unos cuantos kilometros de nacional para "desperezar" la caja de cambios.
Total que, como siempre, me cojo el 1800 y ya al salir estaba chispeando, pero lo dicho, como tengo mas que comprobado, metro en mano, que no encoje con el agua, sin problemas, autopista de La Coruña p´alante. El caso es que a medida que avanzaba la lluvia arreciaba algo y además estaban los paneles estos informativos: "riesgo de nevadas, no salga sin cadenas!!!" ; Como para fiarte mucho con lo finos que andan los meteorologos ultimamente; "Pues bueno, tampoco va a ser la primera vez que conduzco con unos cuantos copos de nieve cayendo...".
Al llegar al pié de la cuesta del tunel de Guadarrama caia bastante y ya no era agua sino agua-nieve y la cosa fué empeorando rapidamente hasta verme a mitad de la cuesta en medio de un nevazo de cuidado, con la nieve cuajando rapidamente sobre el firme y los paneles informativos avisando de que habia maquinas quitanieves trabajando en la calzada. Se llegó a hacer en poco tiempo una capa de nieve tal que al final acabamos, no sé si por el carril de la derecha o por el medio por que ya no habia forma de distinguirlos, en fila india siguiendo las rodadas del coche precedente hasta que poco antes de llegar al tunel nos encontramos a la maquina quitanieves y, claro todos detrás en fila a 30 por hora hasta entrar en el tunel. Llegados a este punto lo primero que uno piensa es "Pues si estamos asi en el lado sur como estará el lado norte..." pero lo mismo daba por que hasta llegar abajo no hay donde dar la vuelta y cuando llegué pensé que una vez llegados allí tampoco era cuestión de volver a pasar por lo mismo pero en sentido contrario y ya puestos mas valia recorrer lo poco que faltaba para la Granja y esperar que mejorase la cosa por la tarde para volverse, asi que nada, N 603 hasta La Granja.
La nacional estaba peor si cabe que la autopista por haber muy poco trafico y por que logicamente tenia prioridad, y mas medios disponibles, la primera, no obstante con una velocidad adecuada y mucho tiento llegué sin problemas a mi destino.
Debo confesar que, a pesar de la tensión producto de la concentración necesaria para conducir en estas condiciones, me divertí y, ya aparcado en La Granja antes de bajarme del coche, recapitulando mentalmente sobre la experiencia, con el relax este del "bueno ya está, hemos llegado" no pude por menos que maravillarme aún mas de lo bien hechos y pensados que están los Volvos.
De repente me dí cuenta de que habia hecho el viaje con un coche al que le queda poco para cumplir los 40 sin el mas minimo problema, ni un solo mal gesto, siempre bien asentado sobre la carretera y obedeciendo al volante docilmente y ese peaso B-20, cabezón como el solo, que bajos! tanto para retener como para entregar potencia y todo ello progresivamente, sin exabruptos.Poco, muy poco, tuve que tocar el freno, como es de desear en estas circunstancias, y las contadas veces que lo hice bastaba con acariciar el pedal para obtener una respuesta inmediata, suave y proporcionada a la presión ejercida sobre el pedal, y esa M-41, precisa, con los desarrollos perfectos para un optimo aprovechamiento del motor... Y todo ello con toda comodidad, sentado en mi butacón anatomico con la famosa regulación lumbar, la calefacción a medio recorrido del mando, lo maximo que la he puesto por que si no me torro y eso que soy de los que van con la ventanilla bajada uno o dos dedos, y ni asomo de vaho a pesar de un habitaculo tan pequeño...
Ahora entiendo mejor por que Volvo fué tan reticente para abandonar la tracción trasera, o por que mantuvieron las llantas de 15 cuando la moda eran las mas pequeñas y sobre todo, todavia veo mas claro la intima relación que hay entre seguridad y calidad, pero calidad entendida como un todo, no solo materiales, tambien diseño, tambien un criterio estricto en cuanto a la idoneidad del equipamiento del coche y tantas otras cosas que al final tambien son calidad... Y que bien entendieron y aplicaron esto en Volvo! y muchas veces con cosas que no eran tan aparentes o del gusto de la gente. Que derroche de esfuerzo para al final resumirlo en una frase del tipo "Un producto honesto de la soberbia ingenieria sueca" con la esperanza de que, como mucho, el cliente o usuario entiese solo a medias todo lo que esto implica... Hasta que te pasa algo, y no tiene por que ser necesariamente una situación extrema, y entonces viene el "Coooño!!! que bien pensao y pagao está esto..." o el "Joé, esto con el Volvo no pasaba..."
Despues de estas reflexiones, me bajaba yo del coche, todo orgulloso de mi Volvo y tras las consabidas presentaciones:
-Hoy con este tiempo, vamos a ser pocos...
-Hombre! entonces, los que venimos de Madrid, que tendriamos que decir?
-Bueno ya sabes, la gente con esto de la sal y el agua...
Reconozco que no deberia haberlo dicho de esa manera, que en este mundillo de los clasicos el coche de cada uno es el "niño de sus ojos" por derecho o, por lo menos asi deberia ser, pero no pude reprimir un:
-Haberse comprao un Volvo!!!
Eso si, como nadie es perfecto y aunque no contribuya a la seguridad, podrian haberlos fabricado con un botón de pirolisis como los hornos, que ahora me toca limpiarlo...