Mas allá de las diferencias en lo tocante a otras materias, hay una cuestión que, aunque es verdad que hay una facción mas o menos neutral, se puede decir con justicia que tiene dividida a España en dos partes enfrentadas e irreconciliables. Se puede cambiar de equipo, de religión, de acento, de marca de coche y hasta te puede dar por dejar el coche e ir en transporte publico, incluso hay quién ha cambiado del Madelman al Geyperman o de la Barbie a la Nancy o viceversa, perooo:
-La tortilla de patatas, con o sin cebolla?
Algo parecido pasa en el mundo de los clasicos con otro dilema;
-Los coches, restaurados o conservados?
A veces, muy rara vez, alguien tiene la oportunidad de incurrir en el caso ideal por antonomasia, literalmente estrenar un clasico. Hará cosa de unos 3 años ocurrió uno de estos casos, el ultimo MGB producido, si no recuerdo mal un V8 descapotable, se fué directamente de la cadena de producción a un museo en Gran Bretaña que al cabo de los años quebró por lo que se subastaron sus fondos, entre ellos el MGB que, por si fuera poco ser el ultimo fabricado, estaba nuevecito a estrenar con cero kilometros. De esta manera alguien se dió el gustazo de estrenar un clasico y por bastante menos de lo que estais pensando mas de uno.
Pero el caso común es tener que optar entre restaurar (o restaurado) y conservar (o conservado) y tanto la opción a tomar como el limite de una u otra acaban por ser cosas tan personales como, por poner un ejemplo, la elección de ropa.
Yo soy de los de "conservado mejor" pero mi limite es mucho menor de lo que, creo yo, se podria considerar dogmatico o a ultranza. Entre otros no hay que descartar el simple placer de devolver a la vida y el perdido esplendor a esa pequeña "joya" y la gran satisfacción de las cosas bien hechas, "como ya no las hacen", de una restauración.
No obstante yo queria llegar un poco mas lejos en este tema y para lo que pretendo exponer me viene al pelo el ejemplo de las leyendas en que se han convertido 2 de aquellos 544 del Safari del 64 en Kenya que ya he mencionado en un post anterior, por ser, a efectos de lo que me interesa, dos casos extremos muy ilustrativos para el proposito.
Por un lado está el inclito KHT 184, acabó destrozado en el rally del 64 y reparado por los hermanos Singh ganaria al año siguiente el Safari con Johinder al volante. Despues llevó una vida perra pero al final ha acabado restaurado, inmaculado o como dicen los ingleses "pristine" en el museo de Volvo.
Del otro extremo está el que fuera el coche de asistencia rapida en el 64, el KHS 936, curiosamente el que obviamente salió mejor parado en el 64. Llevó una vida a posteriori tan perra como el primero pero a diferencia de este está en manos de un particular que lo usa de coche de diario. No obstante el uso diario de un coche con mas de 40 años a sus espaldas impone un duro tributo, entre otras muchas cosas el KHS 936 no conserva su pintura original, esta pintado de una especie de azul celeste inventado, la tapiceria original tambien se cambió en tiempos y el salpicadero se forró en similcuero, tampoco conserva su motor original , ahora monta un B-20, con el tiempo ha perdido muchos de los accesorios que formaban parte de su preparación original, hace mucho que perdió el diferencial autoblocante y quien sabe donde fueron a parar las asas cromadas que se le pusieron, como parte de la preparación, por encima de la luna trasera para que el copiloto balanceara la carroceria en caso de atasco y...
Como se vé el contraste es brutal pero no hay que dejarse engañar por las apariencias, se cree que el KHS 936 es uno de solo 4 544s supervivientes en Kenya y el unico conocido que sigue sirviendo de coche de calle, todavia le quedan arrestos para alcanzar los 160 kms/h sin demasiado esfuerzo según su propietario y sobre todo es un coche querido y apreciado. Su dueño se enamoró de el cuando vió la foto del coche en un anuncio de venta en el tablero de anuncios de un centro comercial, ni era aficionado a los clasicos ni tenia la mas remota idea de qué coche era (de hecho creia que era un coche americano), ni siquiera se planteó si habria repuestos para ese coche hasta bastante despues de haberlo comprado, simplemente le dió el flechazo, ya irreversible despues de probarlo, lo compró y lo disfruta con pasión cada dia.
No solo eso sino que en las palabras de su dueño, el coche es algo asi como un pequeño heroe local en Nairobi, para empezar el mecanico encargado de su mantenimiento, otro excorredor local de origen Sikh, le dedica al KHS 936, "por ser vos quién sois", mas atención y horas de las que son razonables y economicamente asumibles para el, pero tambien es rara la ocasión en que al permanecer parado en un semaforo o atasco el del coche de al lado no acaba proponiendole que le venda el 544, los mozos de las gasolineras compiten por atenderle cuando le ven llegar y mientras se llena el deposito le sacan brillo a los cromados e incluso los conductores de los matatu, los minibuses de Nairobi, que tienen fama de pasar por encima de sus propias madres si hace falta para ir mas rapido y coger mas viajeros, le ceden el paso y suelen saludar al venerable chepudo azul.
Por contra al KHT 184 le sobra respeto y le falta cariño, allí en Goteburgo permanece en su jaula con barrotes de oro, flamante y en perfectas condiciones, admirado como un Dios pagano, pero privado de su misma razón de ser y todo por que precisamente un dia, de la mano de unos seres humanos extraordinarios, arriesgó, cumplió con su cometido y ganó, convirtiendose poco menos que en el arquetipo de las virtudes de la marca.
Con los coches no todo es objetivo, maxime tratandose de clasicos, el corazón y, por que no decirlo, la pasión tambien cuentan. Y será que me puede la pasión, pero siendo 2 coches iguales de la misma versión, con idéntica preparación en origen, fabricados en el mismo año y con numeros de chasis muy similares a mi me parece verle al KHS 936, con todos sus defectos a cuestas, una mueca socarrona en la cara de las de "que me quiten lo bailao" mientras que al KHT 184, con la mismas aletas, parrilla y faros, le veo un rictus triste y de añoranza de "los viejos tiempos"...
Para mi que a los buenos coches les pasa lo que al bueno de Budy en Toy Story, son "felices" con su Andy, que al fin y al cabo es para lo que fueron creados, aunque esto suponga riesgos y deterioros, y no les seduce nada la idea de acabar inertes en la vitrina de un museo expuestos a la curiosidad del publico.
Y vosotros qué, la tortilla con o sin cebolla?
-La tortilla de patatas, con o sin cebolla?
Algo parecido pasa en el mundo de los clasicos con otro dilema;
-Los coches, restaurados o conservados?
A veces, muy rara vez, alguien tiene la oportunidad de incurrir en el caso ideal por antonomasia, literalmente estrenar un clasico. Hará cosa de unos 3 años ocurrió uno de estos casos, el ultimo MGB producido, si no recuerdo mal un V8 descapotable, se fué directamente de la cadena de producción a un museo en Gran Bretaña que al cabo de los años quebró por lo que se subastaron sus fondos, entre ellos el MGB que, por si fuera poco ser el ultimo fabricado, estaba nuevecito a estrenar con cero kilometros. De esta manera alguien se dió el gustazo de estrenar un clasico y por bastante menos de lo que estais pensando mas de uno.
Pero el caso común es tener que optar entre restaurar (o restaurado) y conservar (o conservado) y tanto la opción a tomar como el limite de una u otra acaban por ser cosas tan personales como, por poner un ejemplo, la elección de ropa.
Yo soy de los de "conservado mejor" pero mi limite es mucho menor de lo que, creo yo, se podria considerar dogmatico o a ultranza. Entre otros no hay que descartar el simple placer de devolver a la vida y el perdido esplendor a esa pequeña "joya" y la gran satisfacción de las cosas bien hechas, "como ya no las hacen", de una restauración.
No obstante yo queria llegar un poco mas lejos en este tema y para lo que pretendo exponer me viene al pelo el ejemplo de las leyendas en que se han convertido 2 de aquellos 544 del Safari del 64 en Kenya que ya he mencionado en un post anterior, por ser, a efectos de lo que me interesa, dos casos extremos muy ilustrativos para el proposito.
Por un lado está el inclito KHT 184, acabó destrozado en el rally del 64 y reparado por los hermanos Singh ganaria al año siguiente el Safari con Johinder al volante. Despues llevó una vida perra pero al final ha acabado restaurado, inmaculado o como dicen los ingleses "pristine" en el museo de Volvo.
Del otro extremo está el que fuera el coche de asistencia rapida en el 64, el KHS 936, curiosamente el que obviamente salió mejor parado en el 64. Llevó una vida a posteriori tan perra como el primero pero a diferencia de este está en manos de un particular que lo usa de coche de diario. No obstante el uso diario de un coche con mas de 40 años a sus espaldas impone un duro tributo, entre otras muchas cosas el KHS 936 no conserva su pintura original, esta pintado de una especie de azul celeste inventado, la tapiceria original tambien se cambió en tiempos y el salpicadero se forró en similcuero, tampoco conserva su motor original , ahora monta un B-20, con el tiempo ha perdido muchos de los accesorios que formaban parte de su preparación original, hace mucho que perdió el diferencial autoblocante y quien sabe donde fueron a parar las asas cromadas que se le pusieron, como parte de la preparación, por encima de la luna trasera para que el copiloto balanceara la carroceria en caso de atasco y...
Como se vé el contraste es brutal pero no hay que dejarse engañar por las apariencias, se cree que el KHS 936 es uno de solo 4 544s supervivientes en Kenya y el unico conocido que sigue sirviendo de coche de calle, todavia le quedan arrestos para alcanzar los 160 kms/h sin demasiado esfuerzo según su propietario y sobre todo es un coche querido y apreciado. Su dueño se enamoró de el cuando vió la foto del coche en un anuncio de venta en el tablero de anuncios de un centro comercial, ni era aficionado a los clasicos ni tenia la mas remota idea de qué coche era (de hecho creia que era un coche americano), ni siquiera se planteó si habria repuestos para ese coche hasta bastante despues de haberlo comprado, simplemente le dió el flechazo, ya irreversible despues de probarlo, lo compró y lo disfruta con pasión cada dia.
No solo eso sino que en las palabras de su dueño, el coche es algo asi como un pequeño heroe local en Nairobi, para empezar el mecanico encargado de su mantenimiento, otro excorredor local de origen Sikh, le dedica al KHS 936, "por ser vos quién sois", mas atención y horas de las que son razonables y economicamente asumibles para el, pero tambien es rara la ocasión en que al permanecer parado en un semaforo o atasco el del coche de al lado no acaba proponiendole que le venda el 544, los mozos de las gasolineras compiten por atenderle cuando le ven llegar y mientras se llena el deposito le sacan brillo a los cromados e incluso los conductores de los matatu, los minibuses de Nairobi, que tienen fama de pasar por encima de sus propias madres si hace falta para ir mas rapido y coger mas viajeros, le ceden el paso y suelen saludar al venerable chepudo azul.
Por contra al KHT 184 le sobra respeto y le falta cariño, allí en Goteburgo permanece en su jaula con barrotes de oro, flamante y en perfectas condiciones, admirado como un Dios pagano, pero privado de su misma razón de ser y todo por que precisamente un dia, de la mano de unos seres humanos extraordinarios, arriesgó, cumplió con su cometido y ganó, convirtiendose poco menos que en el arquetipo de las virtudes de la marca.
Con los coches no todo es objetivo, maxime tratandose de clasicos, el corazón y, por que no decirlo, la pasión tambien cuentan. Y será que me puede la pasión, pero siendo 2 coches iguales de la misma versión, con idéntica preparación en origen, fabricados en el mismo año y con numeros de chasis muy similares a mi me parece verle al KHS 936, con todos sus defectos a cuestas, una mueca socarrona en la cara de las de "que me quiten lo bailao" mientras que al KHT 184, con la mismas aletas, parrilla y faros, le veo un rictus triste y de añoranza de "los viejos tiempos"...
Para mi que a los buenos coches les pasa lo que al bueno de Budy en Toy Story, son "felices" con su Andy, que al fin y al cabo es para lo que fueron creados, aunque esto suponga riesgos y deterioros, y no les seduce nada la idea de acabar inertes en la vitrina de un museo expuestos a la curiosidad del publico.
Y vosotros qué, la tortilla con o sin cebolla?
