Cuidado chicos!!!
No nos metamos en política, que nunca acaba bien.
Creo que es un reflejo de lo harta que está la mayoría de este país de la clase política (absolutamente toda), y como bien habeis dicho, de los que tienen el poder (bancos, políticos, grandes empresas) que, al final, son los que manejan los hilos.
Sin embargo, hace fala algo más. La verdadera revolución, a mi entender, debe nacer desde dentro. Algo nuevo, fresco, que enganche. Una clase política que de verdad esté dispuesa a luchar por los trabajadores (los que les pagan), por el alma de este país, por la gente sencilla, por la mayoría, por nuestros mayores y por nuestros hijos. Una clase política libre de corrupción y dispuesta a luchar contra todos los estamentos en defensa de los más débiles. Una clase política que no nazca vendida por la subvención de sus campañas y el pago de favores.
Hasta entonces, todo esto solo sirve para dar la voz de alarma (que no es poco) y para que nuestros políticos cambien su mensaje electoral.
En este caso, me gusta que la gente se levante y haga pensar que somos muchos y que hay que tener cuidado. Sin embargo, por lo que he visto y leido, y por parte de ciertos grupos que se suman al levantamiento, hay un transfondo que no me gusta nada y que viene cargado de política y de rechazo a ciertos sectores. Lo que, a mi juicio, es poco consturctivo.