Hoy he estado cacharreando con un XC60 Erre Disaign, y creo que he visto la luz.
Me han encantado sus ruedas grandes de perfil bajo. Puede que en campo no vayan bien, pero a quién le importa. Es un SUV, y como tal, está diseñado para surcar las autopistas con la deportividad y el efecto suelo que le confiere esa R sagrada. Porque tiene efecto suelo, verdad?
Interior: el templo de la radicalidad esportiva bien entendida. Digan lo que digan los desafectos: las esferas "sport" rezuman agilidad y las agujas surcan bravías y atléticas los arrecifes de las 5000 rpm en el mar azul del cuentavueltas. Es diesel, sí, pero muy deportivo.
Sin embargo, ha llamado mucho más mi atención el jolgorio cromático de los asientos, un gozo para la vista y una incitación al pilotaje extremo que tan precisa máquina posibilita. Una sincronía de materiales nobles como la tela y la tela sintética, que se dan la mano entrelazadas por una generosa vetita de vinilo (símil cuero, eh?). Puestos a ser exquisitos, se echa de menos el minimalismo audaz del esparto y la osadía del contrachapado más vanguardista en las puertas, subrayando el concepto ágil y veloz del vehículo.
El toque maestro viene de la mano del botoncito "e-drive", que según tengo entendido, propulsa a la gacela más allá del hiperespacio urbanita, permitiéndole volar por los bulevares con deportividad y gracia incomparables.
Y ya está.
Me han encantado sus ruedas grandes de perfil bajo. Puede que en campo no vayan bien, pero a quién le importa. Es un SUV, y como tal, está diseñado para surcar las autopistas con la deportividad y el efecto suelo que le confiere esa R sagrada. Porque tiene efecto suelo, verdad?
Interior: el templo de la radicalidad esportiva bien entendida. Digan lo que digan los desafectos: las esferas "sport" rezuman agilidad y las agujas surcan bravías y atléticas los arrecifes de las 5000 rpm en el mar azul del cuentavueltas. Es diesel, sí, pero muy deportivo.
Sin embargo, ha llamado mucho más mi atención el jolgorio cromático de los asientos, un gozo para la vista y una incitación al pilotaje extremo que tan precisa máquina posibilita. Una sincronía de materiales nobles como la tela y la tela sintética, que se dan la mano entrelazadas por una generosa vetita de vinilo (símil cuero, eh?). Puestos a ser exquisitos, se echa de menos el minimalismo audaz del esparto y la osadía del contrachapado más vanguardista en las puertas, subrayando el concepto ágil y veloz del vehículo.
El toque maestro viene de la mano del botoncito "e-drive", que según tengo entendido, propulsa a la gacela más allá del hiperespacio urbanita, permitiéndole volar por los bulevares con deportividad y gracia incomparables.
Y ya está.