Vaya mierda de anuncio. Yo esperaba que la moza, emocionada ante la bondad del coche, le diera un besotornillo en tol morro, y se arrojara poseída al del café pidiendo que la tomara allí mismo. Y se va y casi ni pide disculpas. Total, si con la que está cayendo ya estaba suficientemente empapada como para frotarse contra el coche como en esos anuncios llenos de clase y elegancia. Sólo le faltaba el jabón.
Y entrando en materia sobre el sistema, debo decir que tampoco me gusta. Es contrario a los más elementales principios de justicia vial, según la cual, la palurda despistada (o palurdo, en su caso) que cruza sin mirar hablando por el móvil, merece ser atropellada gentilmente por un Volvo, un Hummer, o cualquier cosa grande y con ruedas (me vale un camión de la basura, pero no tendría el mismo glamour).
Ahora qué? Con estas ideas tan políticamente correctas, vamos a terminar permitiendo que el adolescente de turno cruce por delante de nuestras narices, provocando confiado el frenazo del Volvo chupiguay que frena solo. Y eso sería lo último, antes de pasarnos a la circulación pilotada a distancia, y a los monoraíles japoneses.
¿Qué será de las técnicas del hábil acelerón y volantazo en el último segundo, a la caza del peatón joputa? Tantos años de desarrollo y perfeccionamiento de la técnica, para que ahora venga un radar a dar por saco.
Gritad conmigo: NO A LA ELECTRÓNICA OPRESORA E IMPERIALISTA, NO A LA TIRANÍA DEL PEATÓN!!!! LIBERTAD PARA EL CONDUCTOR JINCHO!!!! BASES FUERA, OTAN NO!!!!! PAQUEBOTE, PAQUEBOTE, PEATÓN EL QUE NO BOTE!!!!!
Si deben morir, que mueran. Haber elegido susto [chungo]