Llevo utilizando este tipo de rancheras grandes desde el 2006. Para mí, mis necesidades, preferencias y circunstancias (que no incluyen las siete plazas), se acercan mucho a la configuracíón ideal. En aquella ocasión se trató de un Saab 95 SW (fue mi tercer Saab) que todavía conserva y hace circular un amigo, que se lo quedó cuando en Agosto del 2018 entró en casa el V90CCD4. Vistas las cifras de venta, parece que, cada vez más, la mayoría opta por la opción SUV (XC90) en detrimento de los V y su versión crossover (CC).
El Volvo entró en liza porque Saab ya no existía y, unas cosas con otras, ganó en la elección frente a un A6 allroad, ambos con buenas ofertas de adquisición en aquel momento, pero pudo haber sido cualquiera de los dos.
Tiene, en la actualidad, 150M kms, algo más de 6 años cumplidos y jamás ha dado, hasta la fecha, el más mínimo atisbo de problema; ni averías, desajustes, grillos, ni desgaste apreciable, mecánico o cosmético… Por el contrario, sigue proporcionando versatilidad, aplomo, seguridad, confort, comportamiento rutero… En resumen, muchas satisfacciones. Toquemos madera y esperemos que dure, porque ganas de cambiarlo, por el momento, ninguna.
Es cierto que su uso es casi exclusivamente rutero (más aún desde que tenemos el MX-30 eléctrico como alternativa), con trayectos habituales de unos 130 kms cada vez, una (o dos, si se tercia) veces por semana (ida y vuelta) y el mantenimiento se cumple a rajatabla, con un coste ciertamente muy elevado en el SO (el principal handicap de la marca, en mi opinión)