La idea es precisamente esa, registrar y compartir la evolución y posibles incidencias (o ausencia de ellas, como está siendo el caso) en la experiencia de uso durante la vida del vehículo, 6 años ya con el volvo en mi caso. Algo así como el cuaderno de bitácora de nuestro amigo Mklass, aunque yo he aprovechado el hilo de presentación. Creo que compartir la experiencia puede ser de mayor utilidad, y mejor fundada, que la simple expresión de preferencias y opiniones personales, aunque en los foros es lógico y natural que se comparta, debata y aporte de todo.
Con respecto al eléctrico, habrá de todo, pero su vida útil no tiene por qué ser más reducida que la de térmicos o híbridos y, dentro de las incertidumbres que siempre encierra este tipo de cosas, una de las certezas es que el mantenimiento, en SO, es infinitamente más económico que en el térmico, al menos así está siendo en mi caso.
Naturalmente, cuando hablo de mantenimiento excluyo posibles averías y su reparación que, por el momento no se han presentado en ninguno de los dos casos. Aunque eso pertenece al ámbito de la incertidumbre, dudo que el eléctrico sea más propenso a ellas que el térmico, por simple evaluación de probabilidades en una mecánica simple frente a otra de mayor complejidad.
El MX30 lleva tres revisiones; de la primera se hizo cargo el propio concesionario (simple rutina de comprobaciones), como cortesía; la segunda costó algo más de 50 € y en la tercera acabo de pagar 72€ (el presupuesto era de 60 pero pedí que me hicieran permuta de neumáticos a mayores). Las cifras correspondientes a las revisiones del volvo están en el post y las diferencias son más que elocuentes (y no son cosa de un año). Tiene toda la lógica (aunque no siempre se cumpla), dado que la mecánica de un eléctrico es mucho más sencilla, como ya se ha comentado, y con (muchas) menos cosas a revisar, o reemplazar, que en el caso del térmico, no digamos de un híbrido. La batería principal, que es el elemento más oneroso, cuenta con 8 años de garantía.
En mi caso y con el uso que yo le doy, la experiencia es muy buena (incluyendo las recargas sin coste). Como coche único y familiar se ve, lógicamente, limitado por tamaño y autonomía, Según casos y necesidades podría ser suficiente, pero para ese menester resultaría más versátil la versión de rango extendido. Como segundo coche, para gestionar el día a día y los desplazamientos que implica vivir en una zona rural, a unos 15 kms del trabajo y la ciudad, como es mi caso, resulta (casi) perfecto.
El coche está fabricado en Japón (Hiroshima), se percibe sólido y bien construido y tiene un equipamiento bastante completo (apertura sin llave, luces adaptativas, toda clase de avisos, asiento con regulación eléctrica y memorias, sensores y cámara de aparcamiento, información proyectada en parabrisas…), además es bonito, a mi parecer. El motor (150 CV) lo firma Hitachi y es de imanes permanentes (sin escobillas). Tiene una batería principal de capacidad relativamente reducida (unos 36 KW/h) firmada por Panasonic, con temperatura controlada por líquido, química de cátodo NCA, que a día de hoy, siguen siendo las de mayor densidad energética y menor pérdida de rendimiento con bajas temperaturas (frente a NCM y LFP, más económicas de fabricación). A cambio el peso no se incrementa en exceso (1700 kg para 4,4 m), la climatización usa bomba de calor, y registra un consumo de energía acumulado de 15,4 kw/h a los 100 kms con el uso que le doy, lo que implica algo más de 200 kms de autonomía por carga, que, para uso diario y desplazamientos cercanos, son, entre suficientes y holgados, según el caso (a ritmo de autovía se reducen a unos 150).

Hay otras opciones que pueden cumplir estos requisitos, y que comprobé, pero esta fue la que, en su momento y tras las correspondiente probaturas, más me convenció, por calidad, equipamiento, prestaciones, incluyendo las cinco estrellas EURONCAP y porque encontré una buena promoción, aunque había también otras similares. Los precios de estos coches son elevados, debido fundamentalmente al coste de las baterías y al empeño del cliente en pedirlos con baterías gigantes, aunque no vayan a viajar mucho con ellos, lo que, a veces, redunda en equipamientos justos y terminaciones escuetas, pero la oferta se va ampliando y, con paciencia, aparecen ofertas y promociones interesantes, además de las ayudas estatales, que tardan en cobrarse y tributan como ganancia patrimonial, por otra parte.
Como suele ocurrir en momentos de transición, todo lo relativo a la automoción está de lo más liado y confuso. La certeza de lo incierto
