Para mí lo que es nuevo en todo este asunto es el dato del material del catalizador.
Cuando monté en el XC90 II, al poco de salir, noté un paso adelante en la calidad visual de los materiales y una sustancial mejora en ensamblaje de plásticos del reposabrazos. Interiormente coche bonito pero menos práctico que su antecesor. Del exterior no pude decir nada bueno ni en su día ni ahora.
No me gustó la idea de los motores 4 cilindros, pero pensé que los materiales utilizados seguían una línea continuísta con respecto a los anteriores Volvo. Y resulta que no. Ahí donde no se ve hay materiales menos longevos que los utilizados anteriormente.
Si es así, como dicen en el vídeo, empezarán a romperse los catalizadores uno tras otro.