Bueno, ese estudio se hizo en 2018, y han pasado cuatro años desde entonces; afirmar que ningún británico ha muerto en un XC90 en toda su historia de vida es, cuando menos, muy osado.
No creo que exista en el mundo ningún coche infalible o seguro al 100%, tampoco el XC90 que atropello a tres niñas en un colegio en Madrid el año pasado, donde una de ellas falleció, o Elaine Herzberg, que tuvo el triste honor de convertirse en la primera víctima de un vehículo autónomo cuando se cruzo en el camino de un XC90 allá por el 2018 en Arizona mientras paseaba con su bicicleta.
Si toda esta suerte de radares, cámaras, láseres y otras gaitas de este nuevo EX90 sirve para minimizar el número de víctimas en accidentes de tráfico (británicas y del resto del mundo), bienvenida sea.
Lo que no me gusta es el Gran Hermano dentro del vehículo...