Es una opinión, a mí por el contrario (qué novedoso) me da más miedo cruzarme en un puerto de montaña con el inútil del SUV y su inútil coche pretendiendo curvear (que para eso le costó una pasta), o el chavalín con su León con más ganas que manos, o el señor mayor sin vista ni reflejos, o el despistado, o el que no le gusta conducir, no sabe y además no lleva un buen coche (mala combinación a poco que algo se tuerza). Todo eso me da miedo, porque los veo al final de una curva en el carril contrario, cada vez más, debo estar haciéndome mayor.
Llevar detrás a esos "expertos" no debería preocuparte, enseguida estarán delante y enseguida dejarás de verlos, a no ser que hagas como esa panda de subnormales que se ponen a acelerar (como su coche anda...) hasta que llega la primera curva, y cuando les adelantas tienen los santos cojones de ponerse a hacer aspavientos. Especialmente patético ver delante o detrás en los curvones de la A6 a los elefantes mareados pretendiendo quedarse a toda costa por el carril de la izquierda, todo eso también es peligroso.
Cuando me he montado en buenos coches con gente que sabe en carreteras de curvas (no en autopista, ahí corre cualquiera) me he sentido muy seguro, la verdad, y muy rápido. Saber derrapar ayuda a entender y controlar un coche, lo que no quiere decir que haya que hacerlo por la carretera, claro, para eso está el Ring. E ir más deprisa no significa necesariamente saber más, pero ir a la velocidad legal tampoco...
Desde la barrera (detras del teclado como estamos ahora), si nos ponemos a pensar en estas cosas, no te quito ni un punto de razón. Da miedo pensar en cruzarse con esta gente. Pero ellos, son solo el 50% de la ecuación. El riesgo nunca desaparece. Como decia mi abuelo... "donde va la vida, va la muerte". Cuando nos cruzamos con otro en la carretera, ese otro es un 50% de la ecuación. El otro 50% somos nosotros. De como vayamos unos y otros (actitud, descanso, estado físico, etc...), dependerá el nivel de riesgo. Si el que te cruzas va muy bien, y tu vas muy bien, el riesgo se reduce. Si el otro va muy mal y tu vas muy mal, el riesgo aumenta.
Ahora, desde la barrera, pero recordando momentos muy vividos en el ruedo, puedo decir, que metidos en faena... no da tiempo a tener miedo. He hecho muchos kilómetros con camión y tráiler, mas que con el coche. Yo soy de los que cuando conduzco, conduzco y punto. Puedo ir hablando con MSE o con el manos libres, pero voy mirando los espejos cada poco, me gusta saber que llevo delante y detrás, y cuando algo "raro" pasa, dejo de escuchar a MSE y me centro en la carretera. Ella ya lo sabe y ya no se enfada. Eso me ha permitido anticiparme, y salvar varias situaciones muy jodidas. Es importante conocer el vehículo y sus reacciones (da igual que sea buen o mal vehículo). La mas jodida que recuerdo es bajar un puerto de montaña y en plena curva a la izquierda, aparecer de frente dos motoristas adelantando a un tráiler gas a fondo y tumbando bastante, no puedes esquivar, solo pude dejar que el camión se fuera hacia el exterior de la curva y "rezar" porque les quedase suficiente espacio para pasar entre el tráiler y el camión y no pasarles por encima mientras ocupaba todo el arcén y aun pise un poco de tierra. Os juro que no da tiempo a tener miedo, ni a jurar ni a cabrearse. Después sueltas todo el aire, y te ganas el infierno a base de juramentos, que crecen, cuando llegas a destino, abres la caja y ves el resultado de la maniobra... melocotones rodando calle abajo. Pero aquí seguimos. Con el tiempo, me dado cuenta que el miedo lo tienen los demás, tus pasajeros cuando pasa algo porque están impotentes ante la situación, o tus allegados cuando les cuentas lo ocurrido, o a donde vas al día siguiente.
Tiene miedo el que mira desde la barrera. En el ruedo no hay sitio para el miedo. Lo cual es bueno y malo. Bueno para no bloquearte. Malo porque muchos no ven los riesgos.
Siento el tocho, y la batallita.