Próximos lanzamientos Volvo

¿Y por qué los ves con los ojos rasgados?
Lo que dicen hasta ahora es casi nada, ¿de dónde lo deduces?
La Nueva plataforma geely para vehículos eléctricos e híbridos y los motores híbridos made in china, ya sin citar la caja de cambio de doble embrague de ojos rasgados. ¿ Creo que la deriva de la marca está clara?
 
La Nueva plataforma geely para vehículos eléctricos e híbridos y los motores híbridos made in china, ya sin citar la caja de cambio de doble embrague de ojos rasgados. ¿ Creo que la deriva de la marca está clara?
No seré yo quien defienda la orientación china, ni la actual línea de Volvo, pero en el artículo tampoco aprecio la menor pérdida de ADN respecto a lo que ya tenemos.
La plataforma será china, es lógico, contención de costes obliga; eléctrica? más de lo mismo. Las cajas de doble embrague... no veo qué se puede tener contra ellas y Volvo nunca ha fabricado sus cajas automáticas.
Vamos, que casi, casi estoy encargándome uno de los nuevos XC20...
 
  • Like
Reactions: ccd
JAD

V4L

Miembro Master
Parece la invasión de los clones.
 
No seré yo quien defienda la orientación china, ni la actual línea de Volvo, pero en el artículo tampoco aprecio la menor pérdida de ADN respecto a lo que ya tenemos.
La plataforma será china, es lógico, contención de costes obliga; eléctrica? más de lo mismo. Las cajas de doble embrague... no veo qué se puede tener contra ellas y Volvo nunca ha fabricado sus cajas automáticas.
Vamos, que casi, casi estoy encargándome uno de los nuevos XC20...
Si no digo que sea cosecha del periodista. Es una opinión 100% mía, pero visto lo que viene y lo que están haciendo con los últimos lanzamientos (incluido polestar) ese aroma de diseño escandinavo que hacía a los volvos coches diferentes se está diluyendo como el azúcar.
 
Te diluyes porque te compra uno más grande, que decide por tí. Chino en este caso, y con su propia gama, con todo lo que eso conlleva... y si, como dice la noticia, el 71% de las matriculaciones son SUV, y te acaban encasillando en ese segmento, porque para el resto ya están las chinadas, y en las grandes berlinas te barren los alemanes, acabarás perdiendo ADN, diseño, las rancheritas, la reputación de dureza y seguridad, la imagen de marca...todo. Y cuando los SUV dejen de estar de moda, o sea insostenible hacerlos eléctricos ¿qué haces?
 
Te diluyes porque te compra uno más grande, que decide por tí. Chino en este caso, y con su propia gama, con todo lo que eso conlleva... y si, como dice la noticia, el 71% de las matriculaciones son SUV, y te acaban encasillando en ese segmento, porque para el resto ya están las chinadas, y en las grandes berlinas te barren los alemanes, acabarás perdiendo ADN, diseño, las rancheritas, la reputación de dureza y seguridad, la imagen de marca...todo. Y cuando los SUV dejen de estar de moda, o sea insostenible hacerlos eléctricos ¿qué haces?

Pintas un panorama tan triste, como inevitable y realista.
Me gustaría estar en desacuerdo, pero es imposible.
 
Adaptarse o morir.
Soy el único que no es capaz de distinguir en carretera un V90 de un V60? ¿Pasaba eso en generaciones pasadas? NO

No, no pasaba, pero aún que parecen muy iguales, se diferencian un poco. En un primer vistazo, lateralmente, las proporciones los delatan. El V90 da la sensación de que es un Jumbo, y el cristal trasero va más inclinado que en el V60. Para mi, el V90 es reconocible a primer vistazo. El V60 es el que me genera más dudas a la hora de reconocerlo.

El que tiene su ADN propio es el XC40. Inconfundible. Si como los XC60 y XC90. Muy parecidos, pero inconfundibles.
 
Adaptarse o morir.


No, no pasaba, pero aún que parecen muy iguales, se diferencian un poco. En un primer vistazo, lateralmente, las proporciones los delatan. El V90 da la sensación de que es un Jumbo, y el cristal trasero va más inclinado que en el V60. Para mi, el V90 es reconocible a primer vistazo. El V60 es el que me genera más dudas a la hora de reconocerlo.

El que tiene su ADN propio es el XC40. Inconfundible. Si como los XC60 y XC90. Muy parecidos, pero inconfundibles.
Correcto, pero si pasan rápido por la calle las dudas son muchas,y si desde detrás sin logo del modelo, imposible.
Yo tengo desde niño mucha facilidad para distinguir modelo de marcas. Nunca tuve problemas con Audi a pesar que fue quien puso de moda los modelos a escala, pero es que los nuevos Modelos de Volvo se las traen . Como anécdota decir que un forista muy conocido de este foro me envió hace unos meses unas fotos de un coche que le habían dejado de sustitución, y yo covencido que cuando me dijo que era un 60 me quedé blanco.

No da para el juego de las siete diferencias.
 
Todos los Volvo actuales tienen un aire de familia, dentro de una gama no muy amplia y variada, lo cual no me parece un punto negativo. El que más se diferencia es el Xc40, y el V90 y V60 son de los que más se parecen, aunque cada uno tiene su personalidad y peculiaridades, además de las obvias del tamaño.

De los que sí se diferencian claramente es del resto de los modelos de su clase y de otras marcas, en aspecto y en estilo, incluyendo el minimalismno distintivo del diseño nórdico. En mi caso, el V90CC, tras dos años y medio de uso, es un coche que sigue girando cabezas, atrayendo atenciones y preguntas, tal vez porque es un modelo poco visto, en entornos muy dispares y tan insólitos como los empleados de la gasolinera donde relleno habitualmente que, otra cosa no, pero coches de todo tipo están hartos de ver. Lo fundamental, para mí, es que el coche me gusta y, por el momento, ha salido (muy) bueno.

En cuanto a lanzamientos futuros y al “ADN sueco”, está por ver. Como en cualquier otra marca, veremos economías de escala, compartiendo desarrollos con otras del grupo en que está integrada, al igual que ocurrió con la década en la que su matriz y propietaria pasó a ser Ford.

La diferencia es que el actual (con capital de matriz china, sí) es un grupo emergente en el que Volvo es el buque insignia, cosa que no ocurrió en la etapa Ford (ni a Saab con GM) que las consideraron y trataron como meras subsidiarias, aprovechando su bagaje adquirido y cercenando la posibilidad de nuevos desarrollos. En la etapa actual es Volvo el que está aportando prestigio y comandando la generación de nuevos diseños y desarrollos (con recursos considerables para ello), aunque no será así en todo, especialmente lo relacionado con la parte eléctrica, ni siempre, pero eso va a ocurrir en todas las marcas. Me apuesto un patacón ;)

Esto de las economías de escala y agrupación de marcas gustará o no, pero es lo que hay y lo que viene, y sin el ambicioso (y arriesgado) proyecto empresarial del grupo actual, la marca hubiera corrido la misma suerte que Saab, con lo cual ni existiría para producir desarrollos nuevos ni para resolver (mejor o peor) problemas generados en etapas anteriores (como los de airbag y pretensores de la era Ford) o atender las reclamaciones que puedan surgir, también, naturalmente, en las actuales y posteriores.

Los puristas estarán insatisfechos, y tendrán sus razones. Ya lo estaban en la etapa Ford, donde algunos sostenían que los modelos desarrollados entonces no eran otra cosa que Ford (o Vauxhall/Opel en el caso de Saab) remarcados. Yo no estoy de acuerdo con esto, no por falta de ganas o porque ese no fuese el propósito de Ford/GM (seguro que lo fué) sino porque (los responsables de) tanto Volvo como Saab lucharon por mantener el máximo de independencia y diferenciación en sus vehículos que las circunstancias les permitían y creo que, en gran parte, lo consiguieron. Con estas dinámicas, dialécticas y altibajos, se escribe la historia.
 
Todos los Volvo actuales tienen un aire de familia, dentro de una gama no muy amplia y variada, lo cual no me parece un punto negativo. El que más se diferencia es el Xc40, y el V90 y V60 son de los que más se parecen, aunque cada uno tiene su personalidad y peculiaridades, además de las obvias del tamaño.

De los que sí se diferencian claramente es del resto de los modelos de su clase y de otras marcas, en aspecto y en estilo, incluyendo el minimalismno distintivo del diseño nórdico. En mi caso, el V90CC, tras dos años y medio de uso, es un coche que sigue girando cabezas, atrayendo atenciones y preguntas, tal vez porque es un modelo poco visto, en entornos muy dispares y tan insólitos como los empleados de la gasolinera donde relleno habitualmente que, otra cosa no, pero coches de todo tipo están hartos de ver. Lo fundamental, para mí, es que el coche me gusta y, por el momento, ha salido (muy) bueno.

En cuanto a lanzamientos futuros y al “ADN sueco”, está por ver. Como en cualquier otra marca, veremos economías de escala, compartiendo desarrollos con otras del grupo en que está integrada, al igual que ocurrió con la década en la que su matriz y propietaria pasó a ser Ford.

La diferencia es que el actual (con capital de matriz china, sí) es un grupo emergente en el que Volvo es el buque insignia, cosa que no ocurrió en la etapa Ford (ni a Saab con GM) que las consideraron y trataron como meras subsidiarias, aprovechando su bagaje adquirido y cercenando la posibilidad de nuevos desarrollos. En la etapa actual es Volvo el que está aportando prestigio y comandando la generación de nuevos diseños y desarrollos (con recursos considerables para ello), aunque no será así en todo, especialmente lo relacionado con la parte eléctrica, ni siempre, pero eso va a ocurrir en todas las marcas. Me apuesto un patacón ;)

Esto de las economías de escala y agrupación de marcas gustará o no, pero es lo que hay y lo que viene, y sin el ambicioso (y arriesgado) proyecto empresarial del grupo actual, la marca hubiera corrido la misma suerte que Saab, con lo cual ni existiría para producir desarrollos nuevos ni para resolver (mejor o peor) problemas generados en etapas anteriores (como los de airbag y pretensores de la era Ford) o atender las reclamaciones que puedan surgir, también, naturalmente, en las actuales y posteriores.

Los puristas estarán insatisfechos, y tendrán sus razones. Ya lo estaban en la etapa Ford, donde algunos sostenían que los modelos desarrollados entonces no eran otra cosa que Ford (o Vauxhall/Opel en el caso de Saab) remarcados. Yo no estoy de acuerdo con esto, no por falta de ganas o porque ese no fuese el propósito de Ford/GM (seguro que lo fué) sino porque (los responsables de) tanto Volvo como Saab lucharon por mantener el máximo de independencia y diferenciación en sus vehículos que las circunstancias les permitían y creo que, en gran parte, lo consiguieron. Con estas dinámicas, dialécticas y altibajos, se escribe la historia.
Totalmente de acuerdo.
Hay algo más que es la cantidad ingente de recursos que todas las marcas dedican a investigación y desarrollo. Se prueban un número importante de diseños, motorizaciones, elementos de seguridad, gadgets electrónicos, etc., etc..
De todos esos prototipos, solo unos pocos llegan a ser construidos y, de los construidos, solo uno o dos llegar a ser modelos de producción.
Desconocemos lo que se está “guisando” con la vista puesta en la electrificación total, hidrógeno y vaya usted a saber.
He trabajado mucho tiempo en una marca de maquinaria de obras públicas, sector mucho más minoritario que los coches y he visto Desarrollos de proyectos, desde que se construían en secreto en “cartón-piedra” hasta su salida al mercado y otros muchos que ni siquiera han visto la luz.
La regulación sobre emisiones, seguridad activa, consumos y demás menesteres condicionarán los diseños y harán que todos los coches se parezcan cada vez má dentro de sus respectivas gamas/segmento, con las pequeñas diferencias de marca que esas limitaciones y regulaciones permitan.
 
  • Like
Reactions: fpmato
...
Esto de las economías de escala y agrupación de marcas gustará o no, pero es lo que hay y lo que viene, y sin el ambicioso (y arriesgado) proyecto empresarial del grupo actual, la marca hubiera corrido la misma suerte que Saab, con lo cual ni existiría para producir desarrollos nuevos ni para resolver (mejor o peor) problemas generados en etapas anteriores (como los de airbag y pretensores de la era Ford) o atender las reclamaciones que puedan surgir, también, naturalmente, en las actuales y posteriores.

Los puristas estarán insatisfechos, y tendrán sus razones. Ya lo estaban en la etapa Ford, donde algunos sostenían que los modelos desarrollados entonces no eran otra cosa que Ford (o Vauxhall/Opel en el caso de Saab) remarcados. Yo no estoy de acuerdo con esto, no por falta de ganas o porque ese no fuese el propósito de Ford/GM (seguro que lo fué) sino porque (los responsables de) tanto Volvo como Saab lucharon por mantener el máximo de independencia y diferenciación en sus vehículos que las circunstancias les permitían y creo que, en gran parte, lo consiguieron. Con estas dinámicas, dialécticas y altibajos, se escribe la historia.

Sólo es una cuestión de enfoque relativamente diferente, ante hechos que nadie discute, porque los hechos no se pueden discutir.
Las economías de escala, la agrupación de marcas en grandes grupos y la orientación actual de los fabricantes ni se puede discutir, ni es tan actual (tú has disfrutado directamente de un Tipo 4 ochentero, no?). Simplemente es, por más que implica pagar una serie de peajes que a algunos no nos gustan y otros directamente ignoran, con una actitud eminentemente práctica. Y está muy bien así; como bien indicas, las dialécticas son necesarias para evolucionar.
A mí los Volvo de la época Ford siempre me gustaron: cogieron lo interesante de Ford -muchísimas cosas en las que la marca flaqueaba- y le dieron su toque personal, pero a fin de cuentas, eran Volvos muy "impuros", que tenían más de Ford remasterizado, que de Volvo. Y me gustaban.
Pero sigo sin tener claro ese panorama idílico que nos pinta el capital chino; no porque tenga nada contra los chinos, sino porque creo que la reducción de costes y la obsolescencia programada les pesa aún más que a sus competidores europeos (subrayo el "aún", antes de que venga alguno a manipular); sin contar con que su tradición automovilística no es comparable a la europea o a la japonesa; y si lo que nos toca vivir es un proceso de transición mientras los chinos "aprenden" (como ocurrió con los coches japoneses), pues el panorama no es del todo halagüeño.
Y en resumen, no todo el mundo tiene por qué comprar encantado todo lo que nos venda "la nueva Volvo". De hecho, estoy seguro de que no va a ser así...
 
Yo estoy seguro de que Geely va a usar a Volvo como buque insignia (como ya han dicho antes), y también estoy seguro de que todas las demás marcas del grupo, se van a aprovechar de los conocimientos y experiencias acumuladas de Volvo, con el resultado de que veremos marcas "raras" con una pegatina "powered by Volvo" "secured by Volvo", "safety sistema by Volvo" o similares para dar un gran impulso a esas marcas "raras". No es algo nuevo. Recuerdo unos todoterreno pequeños "powered by BMW"...

Los siervos podrán seguir a lo suyo, pero con la limitación de Geely de... "Que se pueda poner en el resto de mis cosas..."
 
No en mi opinión, Volvo no es Bentley o Lamborghini, y no tiene tanta categoría como para enaltecer chinadas, en todo caso será como el Seat Ronda "system Porsche" aquel.

Los chinos reducirán los modelos Volvo a los que se vendan más, sean más rentables y no colisionen con su gama, o sea, los SUV (y abaratados) , y como decidan posicionarlos al mercado chino olvídate del diseño sueco...

Me da que en unos pocos años vienen malos tiempos para los suecos.
 
  • Like
Reactions: wierner
Yo estoy seguro de que Geely va a usar a Volvo como buque insignia (como ya han dicho antes), y también estoy seguro de que todas las demás marcas del grupo, se van a aprovechar de los conocimientos y experiencias acumuladas de Volvo, con el resultado de que veremos marcas "raras" con una pegatina "powered by Volvo" "secured by Volvo", "safety sistema by Volvo" o similares para dar un gran impulso a esas marcas "raras". No es algo nuevo. Recuerdo unos todoterreno pequeños "powered by BMW"...

Los siervos podrán seguir a lo suyo, pero con la limitación de Geely de... "Que se pueda poner en el resto de mis cosas..."

No en mi opinión, Volvo no es Bentley o Lamborghini, y no tiene tanta categoría como para enaltecer chinadas, en todo caso será como el Seat Ronda "system Porsche" aquel.

Los chinos reducirán los modelos Volvo a los que se vendan más, sean más rentables y no colisionen con su gama, o sea, los SUV (y abaratados) , y como decidan posicionarlos al mercado chino olvídate del diseño sueco...

Me da que en unos pocos años vienen malos tiempos para los suecos.

¿Y una mezcla?
Los chinos serán muchas cosas, pero tontos no. Y van a aprovechar el prestigio de Volvo... el que tenga, muy conscientes de que Volvo no puede competir tecnológicamente con los germanos. Si en lo importante (las características que han definido un automóvil a lo largo de 100 años, motores, suspensiones, cambios, etc) admitimos que Volvo está por detrás de Mercedes, por ejemplo, seamos listos y compitamos en los campos en los que tenemos nombre (seguridad) y vamos a abrirnos campo en aquellas facetas tan de moda hoy día (y tan RELATIVAMENTE ajenas al automóvil) como "ecología", "sostenibilidad", "conectividad" y "electrificación", etc. Y de paso, hagámoslo conteniendo costes, para ganar mucha pasta, rentabilizar la marca e inculcar al comprador la cultura del cambio de coche a los cuatro años, por necesidad. Total, si al comprador actual le importa un comino cómo funciona su suspensión trasera y su caja de cambios (entre otras cosas, porque la legislación no le permite salir a exprimir su mecánica y para pasearse por la autovía sirve absolutamente cualquier zambombo con ruedas), seguramente podemos permitirnos el lujo de meterle cuatro truños mal diseñados, que no se va a dar cuenta.
No dudo que son los tiempos que corren y hay que adaptarse, pero no quita para que me disguste muchísimo.
En resumen, el concepto del automóvil tal y como lo conocemos, está llamado a desaparecer, por más que a muchos nos estomague. Seguramente seremos unos nostálgicos de mierda :sweatsmile:
 
Yo es que sigo sin ver tanto prestigio que pueda aportar Volvo, ojo, soluciones tecnológicas sí, que no es Tata, pero prestigio...
Volvo era igual a señores mayores o familias, con coches feotes, seguros y duros, y una escandalosa depreciación en segunda mano (que por algo sería) que poco a poco iba actualizándose, mejorando tecnológicamente y afinando su diseño nórdico. Que aquí hacemos un pomo de palanca de cristal y parece que es el exprimidor de Philippe Starck...

¿Líder en seguridad? Dónde va que ya no...

¿Coches fiables y durísimos? Pues tampoco, como el resto de las marcas, por cierto.

Del poco espíritu deportivo que tuvo en su época ya ni hablamos...

Eso sí, Volvo fue muy listo (empezando con el XC90) cuando apostó por los SUV, pero si pones todos los huevos en el mismo cesto, y se los das a un chino, que tonto evidentemente no es, pero tiene otra forma de pensar, échate a temblar.
 
Lamborgini fabricaba tractores, maquinaria agrícola y calderas de calefacción (yo tuve una, que salió muy buena, aunque bastante ruidosa). Su aportación al mundo automovilístico, al igual que Bentley y algunas otras similares, es muy lucida, glamurosa, si se quiere brillante en lo suyo, pero sin influencia global y cuantitativamente insignificante, con productos nicho cuyas perspectivas de futuro parecen cada vez más reducidas.

El caso de Volvo, y también Saab, es el de marcas medianas, sobreviviendo un poco a remolque de las grandes germanas, que, sin embargo, han conseguido labrarse un prestigio en el campo de la seguridad y el diseño, peculiar y diferente, de sus raíces nórdicas, con un matiz añadido de innovación, atrevimiento y deportividad en el caso de Saab. No es poca cosa ni escaso bagaje y patrimonio, aunque no se pueden ignorar sus nulas posibilidades de supervivencia como marcas independientes en el mercado actual. Curiosamente, ambas marcas han alcanzado mayor prestigio, aprecio y aceptación en los USA que en nuestro viejo continente.

Es cierto lo que comenta Juan con respecto a la imagen tradicional de Volvo, algo vetusta, pero es algo que precisamente intentan actualizar, refrescar y corregir, creo que con acierto, los modelos actuales. Mirando atrás, ser purista de esta marca (o cualquier otra en situación similar) y su etapa Ford, es, intrínsecamente, un contrasentido, independientemente de su valoración. Serlo de etapas anteriores, un ejercicio de nostalgia bastante inútil, bajo el punto de vista práctico, salvo para historiadores, coleccionistas y asimilados.

Opinar de los modelos de la etapa actual de Volvo sin conocerlos ni catarlos, basándose en desdenes y prejuicios sobre ciertos clichés acerca de “los chinos” es un error, entre otras cosas porque Volvo no es una marca china y no creo que los inversores, fondos y financieros implicados lo pretendan ni hayan invertido en la marca con ese propósito. Si esa deriva se produjese perdería su razón de ser y su valor.

Mayor error es menospreciar o mirar a “los chinos” por encima del hombro, pensando que lo suyo es hacer “chinadas”. Hace tiempo ya que pasó lo de China como reservorio de mano de obra barata, incapaz de crear nada que no sean copias o falsificaciones baratas de ínfima categoría. Además de una cultura milenaria, es ya un mercado emergente y una potencia industrial, económica y tecnológica de primer orden, en muchos aspectos, cada vez más, nos guste o no. El escenario futuro menos inquietante es el de competencia, justa y bien regulada, intercambio y cooperación.

En mi (reducida) experiencia con los productos actuales de la marca, compartida con la opinión y experiencia de otros usuarios que conozco, las cosas no han ido a peor, sino al contrario. Lo que leo en este foro sobre distintos modelos, usuarios y experiencias, tampoco me lo indica. No me parece que el origen de las inversiones que han permitido esos nuevos desarrollos haya perjudicado el caché de la marca ni lo haya ¿mancillado?. Tampoco tiene porqué ocurrir con desarrollos futuros. El tiempo dirá.
 
Lamborgini fabricaba tractores, maquinaria agrícola y calderas de calefacción (yo tuve una, que salió muy buena, aunque bastante ruidosa). Su aportación al mundo automovilístico, al igual que Bentley y algunas otras similares, es muy lucida, glamurosa, si se quiere brillante en lo suyo, pero sin influencia global y cuantitativamente insignificante, con productos nicho cuyas perspectivas de futuro parecen cada vez más reducidas.

El caso de Volvo, y también Saab, es el de marcas medianas, sobreviviendo un poco a remolque de las grandes germanas, que, sin embargo, han conseguido labrarse un prestigio en el campo de la seguridad y el diseño, peculiar y diferente, de sus raíces nórdicas, con un matiz añadido de innovación, atrevimiento y deportividad en el caso de Saab. No es poca cosa ni escaso bagaje y patrimonio, aunque no se pueden ignorar sus nulas posibilidades de supervivencia como marcas independientes en el mercado actual. Curiosamente, ambas marcas han alcanzado mayor prestigio, aprecio y aceptación en los USA que en nuestro viejo continente.

Es cierto lo que comenta Juan con respecto a la imagen tradicional de Volvo, algo vetusta, pero es algo que precisamente intentan actualizar, refrescar y corregir, creo que con acierto, los modelos actuales. Mirando atrás, ser purista de esta marca (o cualquier otra en situación similar) y su etapa Ford, es, intrínsecamente, un contrasentido, independientemente de su valoración. Serlo de etapas anteriores, un ejercicio de nostalgia bastante inútil, bajo el punto de vista práctico, salvo para historiadores, coleccionistas y asimilados.

Opinar de los modelos de la etapa actual de Volvo sin conocerlos ni catarlos, basándose en desdenes y prejuicios sobre ciertos clichés acerca de “los chinos” es un error, entre otras cosas porque Volvo no es una marca china y no creo que los inversores, fondos y financieros implicados lo pretendan ni hayan invertido en la marca con ese propósito. Si esa deriva se produjese perdería su razón de ser y su valor.

Mayor error es menospreciar o mirar a “los chinos” por encima del hombro, pensando que lo suyo es hacer “chinadas”. Hace tiempo ya que pasó lo de China como reservorio de mano de obra barata, incapaz de crear nada que no sean copias o falsificaciones baratas de ínfima categoría. Además de una cultura milenaria, es ya un mercado emergente y una potencia industrial, económica y tecnológica de primer orden, en muchos aspectos, cada vez más, nos guste o no. El escenario futuro menos inquietante es el de competencia, justa y bien regulada, intercambio y cooperación.

En mi (reducida) experiencia con los productos actuales de la marca, compartida con la opinión y experiencia de otros usuarios que conozco, las cosas no han ido a peor, sino al contrario. Lo que leo en este foro sobre distintos modelos, usuarios y experiencias, tampoco me lo indica. No me parece que el origen de las inversiones que han permitido esos nuevos desarrollos haya perjudicado el caché de la marca ni lo haya ¿mancillado?. Tampoco tiene porqué ocurrir con desarrollos futuros. El tiempo dirá.
A sus pies señor @fpmato