Yo suelo viajar (en coche), al menos un par de veces al año, allende los pirineos, con destino fundamentalmente en Francia y Alemania (norte y sur). En cualquiera de estos dos países, la intensidad del tráfico suele ser muy superior a la de España y el tiempo atmosférico no suele ayudar, algo que degeneraría fácilmente en caos circulatorio sin una educación y disciplina vial generalmente aceptadas e interiorizadas.
Sin embargo, la sensación (por lo general), en estos recorridos ultrapeninsulares, es justo la contraria; circulación por el carril que corresponde, respeto de las distancias, facilitación de las incorporaciones, señalización de las maniobras, adaptación de éstas a las circunstancias del tráfico y atmosféricas... En ningún momento de estos (largos) viajes la potencia disponible ha jugado un factor relevante, más allá de algún desahogo en las autopistas alemanas, siempre que el tramo no tenga limitación específica (las infracciones no se toleran y las sanciones son cuantiosas) y carril izqdo. esté libre el tiempo suficiente. La disciplina y educación viaria por esos pagos (con escasas excepciones) sí ha resultado fundamental.
Por nuestros lares, aunque la situación ha ido mejorando en los últimos tiempos, estamos aún lejos de estos estándares, aunque nuestros vecinos y amigos portugueses, tan atentos, amables y corteses en el trato social, nos superan (para mal) en este terreno de la disciplina y educación vial. IMHO.