Soy de los que piensan que las marcas tienen una carrera por ver quién la saca con más marchas, y es más coquetería técnica que otra cosa. No vamos a negar las ventajas de cerrar relaciones y minimizar saltos entre marchas, pero como todo tiene un límite, al final cuando hay tantas, la caja se pasa más tiempo cambiando que otra cosa. Para mí, 6 es un número perfecto, y más no me aporta nada. He probado cajas automáticas de 6, 7, 8 y 9... y sinceramente no les veo el punto con más de 6.
Dicho lo cual, reconozco que hoy por hoy y en mi opinión, la de 9 de Mercedes es lo más en cajas automáticas de convertidor: suave y rápida como ninguna... pero imagina la cantidad de cambios que hace. Por supuesto, uno renuncia completamente a saber en qué marcha va, porque es virtualmente imposible. Y en modo manual llega a ser un coñazo cambiar tanto de marcha; por ilustrar la inutilidad de tener tantas, siempre (recalco: SIEMPRE) tienes al menos dos marchas idóneas para cada situación (frecuentemente 3 e incluso 4), lo que no deja de ser complicar innecesariamente la vida, duplicar recursos... y en consecuencia, desperdiciarlos.
Y en cajas de doble embrague... ahí están los VAG arrasando a la competencia desde el principio de los siglos, pero esa es otra historia.