Querida amiga:
He recibido tu consulta en la que muestras tu inquietud por las dudas que tienen tus amistades sobre la idoneidad de tu elección automovilística.
Consciente de la zozobra que esto te causa, paso a exponerte las razones que me llevaron a mí a encontrarme en tu situación, es decir, siendo propietario de un Volvo y con compromisos sociales de gran calado:
Yo tengo un Volvo:
- Porque Jaime de Marichalar tiene uno.
- Porque cuando me lo compré, la tienda de Aston Martin estaba cerrada por reforma.
- Porque los conductores de un Volvo nunca discuten sobre coches.
Esperando que estos argumentos te ayuden a conseguir el éxito social que sin duda mereces, afectuosamente se despide de tí:
Bivolvo