Yo antes, idiotamente, buscaba que el coche vehicular fuera o fuese ligero, con rendimiento, esportividad, potencia arriba, suspensiones duras y tal. Lo que los germanos llaman "dinamismo" (aquí va el icono de "me parto la caja") a ultranza.
Pero con los años, uno se hace menos idiota -sigue habiendo trazas- y abraza con cariño las mieles del equipamiento, la comodidaz, la confort, y las cosas ésas que te hacen un viaje de lo más placentero. Ya, si eso, que ataquen los dinámicos de los BMW, que a mí me da la risa.
Volvo, tradicionalmente va bien en esos aspectos... y hete aquí que me da la neura de investigar un poco en el configurador, a ver cómo se pone de inalcanzable un nuevo 90 con el equipo que a mí me gustaría y... coño, qué sorpresa:vienen pelaos.
Y de esto que sigo mirando, y compruebo con gran sorpresa que la reducción de costes ha atacado con fiereza las disposiciones de equipamiento; que antes la cosa estaba más o menos clara en los estratos Kinetic-Momentum-Summum y todos sabíamos más o menos el equipo que llevaba cada nivel.
Y sí, amigos: Summum equivalía a algo serio, en el que todos los de ese apellido llevaban cositas como asientos delanteros calefactables, eléctrico y con memorias el del conductor, piel y xenon con lavafaros.
Y resulta que ahora nada de eso va de serie (la piel mala de Volvo sí); que ahora la diferencia entre apellidos es poco más que pijadicas estéticas, porque lo importante hay que pagarlo aparte en todos, e incluso algunas cosas ni están disponibles para el apellido inicial.
Me acuerdo yo de mi primer Volvo, que hice el esfuerzaco de irme al Momentum para tener una tapicería más cristiana, espejos fotocósmicos, sensor de lluvia, crucero, red de separación de carga o toma 12v en maletero. Y diez años después, miras el configurador de un XC60, y muchas de esas cositas las han quitado incluso del Summum!
O nos hemos vuelto muy tontos, o es que ahora lo que mola fuerte y se valora es la cosmética R (detallitos, molduras... tontás inútiles), o todo a la vez, o yo qué sé.
Yo sigo echando de menos los Kinetic accesibles, los Momentum equilibrados y los Summum hasta las trancas, lo de ahora no me gusta.
Digo.
Pero con los años, uno se hace menos idiota -sigue habiendo trazas- y abraza con cariño las mieles del equipamiento, la comodidaz, la confort, y las cosas ésas que te hacen un viaje de lo más placentero. Ya, si eso, que ataquen los dinámicos de los BMW, que a mí me da la risa.
Volvo, tradicionalmente va bien en esos aspectos... y hete aquí que me da la neura de investigar un poco en el configurador, a ver cómo se pone de inalcanzable un nuevo 90 con el equipo que a mí me gustaría y... coño, qué sorpresa:vienen pelaos.
Y de esto que sigo mirando, y compruebo con gran sorpresa que la reducción de costes ha atacado con fiereza las disposiciones de equipamiento; que antes la cosa estaba más o menos clara en los estratos Kinetic-Momentum-Summum y todos sabíamos más o menos el equipo que llevaba cada nivel.
Y sí, amigos: Summum equivalía a algo serio, en el que todos los de ese apellido llevaban cositas como asientos delanteros calefactables, eléctrico y con memorias el del conductor, piel y xenon con lavafaros.
Y resulta que ahora nada de eso va de serie (la piel mala de Volvo sí); que ahora la diferencia entre apellidos es poco más que pijadicas estéticas, porque lo importante hay que pagarlo aparte en todos, e incluso algunas cosas ni están disponibles para el apellido inicial.
Me acuerdo yo de mi primer Volvo, que hice el esfuerzaco de irme al Momentum para tener una tapicería más cristiana, espejos fotocósmicos, sensor de lluvia, crucero, red de separación de carga o toma 12v en maletero. Y diez años después, miras el configurador de un XC60, y muchas de esas cositas las han quitado incluso del Summum!
O nos hemos vuelto muy tontos, o es que ahora lo que mola fuerte y se valora es la cosmética R (detallitos, molduras... tontás inútiles), o todo a la vez, o yo qué sé.
Yo sigo echando de menos los Kinetic accesibles, los Momentum equilibrados y los Summum hasta las trancas, lo de ahora no me gusta.
Digo.