Es bonito sin necesidad de haber dado un salto generacional haciendo viejo y dejando con cara de gilipollas al que tiene el coche desde hace un mes.
El interior hay que olerlo y palparlo, porque por imagen mantiene la tendencia actual. A mi particularmente la del mio (2011) me parece muy Premium sin necesidad de grandes acolchados ni superficies brillantes, pero con unos ajustes milimétricos y pensados para durar muchos años en perfecto estado.
Miras una foto del interior del Renault Talismán o del Megane nuevo y una de la serie 90 y podrían parecer igual de Premium... hasta que te sientas, tocas y hueles...