Buenas.
En casa tenemos un Volvo S40 2.0 T de gasolina, de 1999, con 180.000 km.
Estamos muy contentos con el coche, y tal como están las cosas, queremos seguir disfrutando de él un tiempo más
El caso es que hace unas semanas que noto que el embrague patina. No es siempre, pero si le pido demasiado a una marcha larga o quiero salir rápido de un semáforo, el motor se revoluciona rápidamente pero el coche no acelera en consancia
El mecánico del barrio nos pide una pasta por cambiar el embrague (unos 2000 leuros). Orto mecánico de pueblo pide más o menos lo mismo, pero acalara que piensa cambiar embrague y bimasa.
Un tercer mecánico de pueblo dice que nos cambia el embrague por unos 900 leuros, y del bimasa no dice nada.
Y digo yo ¿hace falta cambiar el bimasa? El coche no traquetea ni al ralentí ni al cambiar de marcha ni nada. Al pisar el embrague no se notan cosas raras. Creía que los bimasa eran el talón de aquiles de los diesel modernos, con mucho par y demás, pero no sabía que en los de gasolina también dieran problemas.
El coche hace menos de 10.000 km al año, la mayoría por ciudad y algo de autopista.
¿Alguna opinión? ¿Algún consejo?
Gracias por adelantado.
En casa tenemos un Volvo S40 2.0 T de gasolina, de 1999, con 180.000 km.
Estamos muy contentos con el coche, y tal como están las cosas, queremos seguir disfrutando de él un tiempo más
El caso es que hace unas semanas que noto que el embrague patina. No es siempre, pero si le pido demasiado a una marcha larga o quiero salir rápido de un semáforo, el motor se revoluciona rápidamente pero el coche no acelera en consancia
El mecánico del barrio nos pide una pasta por cambiar el embrague (unos 2000 leuros). Orto mecánico de pueblo pide más o menos lo mismo, pero acalara que piensa cambiar embrague y bimasa.
Un tercer mecánico de pueblo dice que nos cambia el embrague por unos 900 leuros, y del bimasa no dice nada.
Y digo yo ¿hace falta cambiar el bimasa? El coche no traquetea ni al ralentí ni al cambiar de marcha ni nada. Al pisar el embrague no se notan cosas raras. Creía que los bimasa eran el talón de aquiles de los diesel modernos, con mucho par y demás, pero no sabía que en los de gasolina también dieran problemas.
El coche hace menos de 10.000 km al año, la mayoría por ciudad y algo de autopista.
¿Alguna opinión? ¿Algún consejo?
Gracias por adelantado.