Ayer por desgracia y tras más de 27 años conduciendo, tuve mi primer accidente. Por suerte no hubo ni un solo daño personal y en lo material sólo puedo decir que Volvo es Volvo y que de golpe respondí a todas las preguntas del hilo "por que nos hemos comprado un SUV?"
Venía un domingo más de pasar el fin de semana en Cuacos de Yuste. Carretera bastante cargada de trafico y yo circulando por el carril izquierdo en trafico para sobrepasar a un camión que circulaba por el carril derecho. Sin haberlo visto, me sorprende adelantando por la derecha un Opel Vectra, que se mete en mi carril cuando aun no había ni pasado medio coche. Sólo me dio tiempo a levantar el pie y recibir el golpe. EL Volvo ni se inmutó (faro derecho rajado, paragolpes arañado con un pequeño agujero), pero el Opel empezó a pegar bandazos y darse golpes contra ambos quitamiedos (tres o cuatro golpes, coche dañado entero con las ruedas delanteras cada una mirando a un lado).
Pasó todo muy rápido, pero el Volvo ni se movió y pude ir frenando y deteniéndome en el arcén según iba viendo al otro jugar al pinball con los quitamiedos.
Yo pude recorrer los 160 km restantes sin mayor problema y a esperar que el taller de chapa me deje coche de sustitución para reparar. El chaval del otro coche, espero haya salido aprendido del incidente y cuando vuelva a tener coche (intuyo que el Vectra no es reparable) se relaje circulando siempre y especialmente los días con trafico lento.
Venía un domingo más de pasar el fin de semana en Cuacos de Yuste. Carretera bastante cargada de trafico y yo circulando por el carril izquierdo en trafico para sobrepasar a un camión que circulaba por el carril derecho. Sin haberlo visto, me sorprende adelantando por la derecha un Opel Vectra, que se mete en mi carril cuando aun no había ni pasado medio coche. Sólo me dio tiempo a levantar el pie y recibir el golpe. EL Volvo ni se inmutó (faro derecho rajado, paragolpes arañado con un pequeño agujero), pero el Opel empezó a pegar bandazos y darse golpes contra ambos quitamiedos (tres o cuatro golpes, coche dañado entero con las ruedas delanteras cada una mirando a un lado).
Pasó todo muy rápido, pero el Volvo ni se movió y pude ir frenando y deteniéndome en el arcén según iba viendo al otro jugar al pinball con los quitamiedos.
Yo pude recorrer los 160 km restantes sin mayor problema y a esperar que el taller de chapa me deje coche de sustitución para reparar. El chaval del otro coche, espero haya salido aprendido del incidente y cuando vuelva a tener coche (intuyo que el Vectra no es reparable) se relaje circulando siempre y especialmente los días con trafico lento.