• Volvo apuesta por el KERS para reducir consumos y aumentar prestaciones




    Volvo continua demostrando su notable actividad en el desarrollo de tecnologías verdes aplicadas a la automoción, y si ayer nos dejaba con una ceja algo más levantada que la otra con su idea de formar grandes caravanas de vehículos conducidas por un único coche, hoy regresa con un avance mucho más cabal e implementable a corto-medio plazo: el KERS. A pesar de su corta existencia en la Fórmula 1, los volantes de inercia disfrutan de una creciente popularidad entre los fabricantes de automóviles, que ven en este tipo de dispositivos una forma efectiva y asequible de reducir los consumos.

    Volvo, que no pierde la oportunidad de recordarnos en su nota de prensa que ya examinó esta tecnología en los años 80, señala que las pruebas en carretera darán comienzo en la segunda mitad del año. Estarán financiadas parcialmente por la Agencia Sueca de la Energía, que ha concedido al proyecto una subvención de 6,57 millones de coronas (740.000 euros al cambio).

    El diseño del KERS desarrollado por Volvo contempla su instalación en el eje trasero del vehículo, donde capturaría la energía de las deceleraciones. El rotor, que gira a una velocidad máxima de 60.000 rpm, podría más tarde transferir su energía a las ruedas traseras para impulsar al coche al salir de un semáforo, o colaborando en las aceleraciones. A su máxima capacidad, aporta la nada desdeñable cifra de 80 CV, y en combinación con el sistema de desactivación del motor, permitiría ahorrar un 20% de combustible.

    Por ahora Volvo no ha anunciado cuándo piensa integrar esta tecnología en sus coches de producción. En los prototipos, el volante de inercia, que solo tiene un diámetro de 20 cm, estará construido en fibra de carbono, de forma que solo pesará unos 6 kg. Para evitar pérdidas por fricción, el disco girará al vacío, dentro de una carcasa hermética.

    Tras el salto encontrarás un vídeo oficial que explica de forma muy clara y sencilla el funcionamiento de esta tecnología.